02 octubre 2008

Mi Viaje a Escocia...

Por fin saldo una deuda pendiente que tenía con vosotros: contaros mi viaje a Escocia de este verano y enseñaros algunas de las cientos de fotos que hicimos.

Escocia es, sencillamente, ¡IMPRESIONANTE! Después de irnos hasta Madrid en coche, coger dos aviones (con sus
correspondientes horas de espera interminable, cómo no...), y un viaje de casi tres horas en coche desde Inverness (en el norte de Escocia), 24 horas más tarde (POR FINNNNN!), llegamos a Fort William, el pueblo donde habíamos alquilado una casita rural la mar de apañada, toda de madera, en la parte alta del pueblo, con unas vistas preciosas del lago y las montañas.
Alquilamos un coche para toda la semana. Uno de 7 plazas en el que íbamos como sardinas en latas cuando teníamos que meter las maletas y las mochilas... Suerte que Pablo había vivido casi 15 años en Londres y fue el conductor oficial, porque vaya si es lioso conducir en la derecha, por el carril contrario y tener que hacer las rotondas en el sentido de las agujas del reloj. Estos ingleses, que tenían que dar la nota...

El caso es que, al ir con el coche, aprovechamos mucho más, íbamos a nuestro ritmo, nos parábamos cuando veíamos un paisaje que nos fascinaba (hicimos más paradas que el C2, porque allí todos los paisajes son a cual más hermoso).

En una semana, nos hicimos 1000 kilómetros (sin contar los kilómetros a Madrid). Pero nos cundieron estupendamente. El primer día, para llegar a la casa, teníamos que atravesar el lago Ness (lógicamente, no en barquita, jajaja, sino por la carretera que lo bordea). Como podéis imaginaros, un viaje precioso, aunque íbamos tan cansados ya, que no lo disfrutamos en condiciones. Cuando volvimos a ir, al par de días, sí que lo disfrutamos bien. Además coincidió que fue un día típicamente escocés, es decir, todo el santo día lloviendo fuerte, con viento, nubes negras...

El lago Ness es impresionante. ¡Y enorme! Tiene algo especial, no sé. Aunque, tendría más encanto si no fuera tan “turístico”. Aún así, de este viaje me quedo con tres momentos super especiales. Uno de ellos, fue allí.


Estábamos en la parte más al sur del lago, en Fort August. Y os pongo en situación. Cielo cerrado, lluvia, viento, frío, un espigón que se adentraba en el lago. Fuimos hasta el borde del espigón, nos quitamos la capucha del impermeable y, simplemente... nos dejamos llevar por el momento. Fue una sensación increíble, de plena libertad. La lluvia mojándote, respirando aire puro, abrazando al viento, el silencio, la oscuridad al cerrar los ojos y sentirte tan pequeña, la hermosura de abrirlos y ver esa estampa.
(Lástima que no pudiéramos inmortalizarlo, con la lluvia fue imposible. Esto fue lo más que pude fotografiar, un momento que me pude resguardar, no sale el espigón,pero esto es máso menos lo que veíamos).

Ah, por cierto, somos de los pocos afortunados que conseguimos ver a Nessy, el famoso Monstruo, mirad, mirad!!!




Otro día, fuimos a Mallaig, un pueblecito pesquero de la costa oeste de las Highlands. El pueblo en sí, no es que sea especialmente bonito, que lo es. De ese día, lo mejor fue el camino. Durante un rato, estuvimos yendo a la par que el famoso tren de Harry Potter, y lo vimos pasar por el viaducto de Glenfinnan, que también sale en la película. Es un tren precioso. Y Glenfinnan, también. Hay una torre a la que se puede subir para contemplar las vistas, que son éstas.



Tardamos casi toda la mañana en llegar a Mallaig pues, además de que en las Highlands la carreteras son bastante malas (peligrosas, llenas de curvas, de un solo sentido durante muchos tramos...), los paisajes eran tan fantásticos que nos parábamos cada dos por tres el tiempo que nos apeteciera.

Otro de los momentos mágicos con los que me quedo fue a la vuelta de Mallaig. Se nos ocurrió meternos por una carreterucha, que tenía una señal que decía que a unas 15 millas había un castillo. Dijimos...”vah, son 15 millas sólo, tardaremos poco, vamos a ir a verlo que es temprano todavía...”. Pues bien... tardamos dos horas en llegar hasta el lugar (y dos para volver, eh!!!). ¡Ahora, eso sí, han sido las dos horas de viaje mejor empleadas de todo el viaje! Pues el rincón adonde fuimos a parar, para mi, fue el más hermoso, mágico y especial de todo el viaje!

Al darle la vuelta a un camino, ya andando, de repente, vemos una especie de playa, un castillo en ruinas en medio, por un lado agua y verde a raudales, un lago, y a lo lejos, una casita perdida en mitad de la espesura del bosque, por el otro, como si fuera una playa con la marea baja, surcos en la arena, algas, medio lloviendo como estaba, y con la niebla empezando a bajar. Y una de las cosas más sobrecogedoras: parecía que estábamos en mitad de la nada, en un oasis, siete amigos paseando solitarios por un lugar tan hermoso. Donde lo único que se escuchaba eran los ruidos de la naturaleza, y el eco de nuestras voces cuando gritábamos. Pudimos ir paseando hasta el mismo castillo, casi se nos mata Rafi de un resbalón que dio con el fango, jajaja, pero bueno... ¡Increíble, de verdad!

Y el otro momento especial con el que me quedo fue el día que fuimos a Oban. Oban también es un pueblo bonito. Pero lo que más me gustó de ese día fue el Stalker Castle, que está de camino a Oban. Allí nos paramos a comer, contemplando estas vistas. Pero, sin duda, lo mejor de ese rato que estuvimos allí fue la sorpresa que tenía reservada Pablo para Raquel... Estaban apartados y, de repente, vemos a Pablo dándole un anillo a Raquel. Nos teníais que ver cuando nos dimos cuenta, jajaja... Emocionados, dando saltos, llorando.. un show, vamos, jajaja... Pero es que fue tan bonito y los queremos tanto! Cómo no íbamos a alegrarnos... Nos llevamos el resto del viaje celebrándolo y brindando con las pintas, jejeje...

En la casa estuvimos cinco días. Después nos fuimos a Glasgow, a un hostal SUPER CUTRE pero muy barato. Con deciros que nuestra habitación se llamaba “Murder” y tenía a Jack pintado en la puerta os lo digo todo, no? jajaja...

Echamos casi todo el día en el camino, pues nos dijeron que merecía bastante la pena, y lo cierto es que lo valían. Eran paisajes totalmente distintos a los que habíamos visto hasta ahora, pero igual de hermosos. Cuando llegamos a Glasgow, ya a la tarde noche, nos fuimos a dar un paseo por la ciudad y a tomarnos unas cervezas en uno de los cientos de pubs que hay por toda la ciudad. Glasgow tiene un ambientazo tremendo! Todo el mundo dice que es una ciudad fea, y nosotros lo que íbamos viendo nos iba gustando, así que no comprendíamos demasiado que tuviera fama de fea. Claro, aldía siguiente lo entendimos cuando llegamos a Edimburgo, que es alucinante! Cada casa, cada monumento, cada jardín es bonito. Su castillo, que es enorme, en lo alto de la colina, en perfecto estado de conservación, gente por todos sitios, etc...

Nos hubiera gustado haber podido disfrutar más de la ciudad! Quisimos haber cogido el hostal allí pero estaba todo lleno. Pero bueno, al menos, pudimos echar allí el diíta. Ver el castillo nos ocupó gran parte del día. Entramos a las doce y pico del mediodía y salimos a las cinco de la tarde. Así que, básicamente, lo que nos dio tiempo después fue a dar una vuelta por los alrededores del castillo y de vuelta para Glasgow, que está a unos 80 kilómetros de Edimburgo.

Qué rápido pasaron los días! Escocia es espectacular. ¡Hemos visto auténticas maravillas! Cientos de lagos, castillos, bosques, paisajes mágicos, niebla, lluvia, no sé una pasada! Aunque lo cierto es que las cámaras no son capaces de captar la belleza, el color y el encanto de todo lo que hemos visto pero bueno.

Ah, y más de un escocés tremendo a los que la faldita escocesa le quedaba estupenda, jajaja.... Eso fue un día que fuimos a una exhibición de deportes gaélicos que hubo en el pueblo. Bautizamos a uno de los que participaba: Jony, que estaba cuadrado, qué tio más grande, por dios, jajaja!

Y luego además, como íbamos siete, pues ya os podéis imaginar los lotes de reír que nos hemos dado a cada momento, pues cuando no decía uno una coña, la decía otro, o el otro se ponía a hacer el payaso un rato, y así todo el día, jajaja...

Lo único malo del viaje han sido el viaje de ida y vuelta, por la cantidad de horas que fueron. Porque a la vuelta también tardamos casi 24 horas. La última noche, después de llegar de Edimburgo, nos fuimos a cenar fish and chip (la comida típica del R. Unido) y al final, nos acostamos a las tantas porque nos quedamos tomando cervezas en el salón del hostal. Así que nos acostamos casi a las 2 de la mañana.

A las cuatro, ya estábamos en planta porque (gran putada para nosotros) el aeropuerto estaba a 50 kilómetros y, para colmo de males, nos habían adelantado el vuelo tres horas y media. A las 8 de la mañana, ya estábamos en un de los aeropuertos de Londres. Y el avión a Sevilla no salía hasta las seis de la tarde (para morirse del asco, vamos...).

No os digo lo laaaaaaaaaaaaargas que se nos hicieron todas esas horas. Nos recorrimos veinte veces todas las tiendas del aeropuerto (por cierto, me compré una boina monísima, super fashion; en algo me tenía que entretener, jeje...), nos tomamos diez mil cafes (me hizo mucha gracia ver un O'Nills allí, en Sevilla hay otro..), maldormimos lo que pudimos, jugamos a las cartas, al mikados, en fin, una desesperación....


Pero, al fin, llegamos a Sevilla. Eran más de las diez de la noche cuando entraba por las puertas de casa; hecha polvo y muerta de sueño pero, sin lugar a dudas, contentísima de haber disfrutado tanto del viaje. Ha sido uno de los viajes más bonitos y más divertidos que hecho en mi vida.

Me encantaría saber si el correo escocés funciona bien o no, aunque ya da igual lo que decía la postal. Al menos, me encantaría volver con mis amigos porque ha sido un viaje inolvidable!

Espero no haberos aburrido demasiado, que ha sido un post largo, jejeje...


Safe Creative #0906244052976

25 septiembre 2008

¿Cómo?...

¿Cómo deshacer la maraña llena de nudos?
¿Cómo pegar el vaso de cristal hecho añicos al caer?
¿Cómo remendar la tela hecha jirones?
¿Cómo escapa el bicho atrapado en la telaraña?
¿Cómo quitarle las arrugas al papel?
¿Cómo vuela el pájaro que ya no tiene alas?
¿Cómo abrir la puerta de la llave perdida?
¿Cómo terminar un puzzle cuando falta una pieza?
¿Cómo leer los renglones torcidos?
¿Cómo arreglar el hilo roto del que ya no pende nada?

Safe Creative #0906244052877

22 septiembre 2008

El Concierto de Madonna...

Como lo prometido es deuda, os contaré que tal me lo pasé en el esperadísimo concierto de Madonna...

Resumiendo... DE LUUUUUUUUUUJO! Jajaja...

Como casi todos sabréis, por suerte, de los dos conciertos que ha dado en España con su última gira "Sticky and Sweet", uno ha sido en Sevilla, mi ciudad. El otro en Valencia.

Nada más enterarnos que al día siguiente salían a la venta, nos compramos la entrada! ¡No podíamos perdernos el acontecimiento musical del año! ¡Por fin un gran concierto en Sevilla! Y, desde luego, la "ambición rubia" no defraudó a nadie. No creo que de las más de 50
.000 personas que fuimos al concierto saliera alguien diciendo que había estado regular.

Abrían las puertas a las seis de la tarde; mis amigas y yo llegamos sobre las siete menos cuarto o así, y tardamos una hora en entrar. Lo único que vi un poco desorganizado fue la entrada al concierto. Lógico por otra parte, pues era mucha gente la que tenía que entrar, claro. Pero, no sé, la cola iba un poco pro donde le daba la gana...

Pero por fin entramos al estadio! Ya había empezado a cantar Robin, una cantante sueca, que iba de telonera, así que ya había ambientillo y ganas de pasarlo bien. Después
salió a pinchar música un DJ, que no me acuerdo ahora mismo cómo se llamaba (upss..) porque no estoy yo muy puesta en esos asuntos, que siguió animando al público.

Y por fin dieron las nueve y media de la noche, hora prevista en que salía la gran esperada, la rubia! Pues no, no, no, jajaja... Digo yo que se le haría tarde en el jacuzzi (porque había pedido que en el camerino hubiera uno... estos famosos, que no tienen remedio...), porque eran menos cuarto ya y el escenario vacío. Y el público, lógicamente, cada vez más impacientado! Silbando, llamándola, palmeando, haciendo la ola...

Y de pronto... se iluminan las dos grandes M que había a cada lado del escenario y empieza a sonar música! Pasa el tiempo y no aparece
hasta que, por fin, surge de una plataforma, sentada en una trono y.. comienza el espectáculo!

A partir de ahí, fueron dos intensísimas horas de concierto en las que no hubo ni un solo segundo de aburrimiento! Los conciertos de Madonna son todo un espectáculo de luz, color, sonido, efectos visuales y continuo movimiento! (ah, y un vestuario muy
chulo también.. que Madonna, antes muerta que sencilla...). Ella, con 50 años que tiene ya, que parece mentira la vitalidad que tiene, no paró de bailar y de moverse en las dos horas. Videos chulísimos de fondo (aunque alguno, con demasiada propaganda política, pero bueno...), coreografías espectaculares. En una de ellas, hasta había un descapotable blanco antiguo precioso!


Una de las canciones que más me gustó fue una lenta (siento ser tan mala cronista, pero no me acuerdo qué canción era, jaja...). Iba con una capa larga negra. La cantó, medio tumbada, en una plataforma redonda, que estaba rodeada por unas pantallas cilíndricas también, en las que se veía un video de gotas de agua cayendo continuamente. Y el efecto era chulísimo, porque se la veía como enjaulada, moviéndose al ritmo del agua, no sé, muy chulo, me encantó!

También me llamó la atención que tuvo varios momentos de complicidad con el público, intentó hablar en castellano como pudo y hasta bailoteó algo de flamenco, jeje, y bueno, lo cierto es que tiene un directo estupendo, me gustó mucho como cantó. Además, más meritorio todavía, con los lotes de bailar que se dio durante todo el concierto.

En fin, que fueron dos horas de espectáculo del bueno, que bien merecieron el dinero de la entrada! Salimos del concierto alucinando en colores!

Ah, y la organización por parte del ayuntamiento en cuanto a dispositivos de seguridad y transportes, estupenda! Estuvo todo muy bien organizado, la verdad.

Así que nada, que fue un placer disfrutar del concierto de Madonna! Ahora, a esperar una nueva ocasión de ver otro gran concierto como el de la reina del pop!

Safe Creative #0906244052945

17 septiembre 2008

A un rico panal de miel...



"A un panal de rica miel
dos mil Moscas acudieron,
que por golosas murieron,
presas de patas en él.
Otra dentro de un pastel
enterró su golosina.
Así si bien se examina
los humanos corazones
perecen en las prisiones
del vicio que los domina"

( Félix María Samaniego)



La miel es dulce, dulce como tu mirada al observarme.

La miel es sabrosa, sabrosa como tus traviesos besos.

Cuando se escurre entre los dedos la miel es juguetona, juguetona como tus caricias al recorrer todo mi ser.

La miel es exquisitamente olorosa, como exquisito es el suave aroma de tu piel.

La miel es curativa, una sola cucharada restablece tu equilibrio. Curativa, como tus abrazos, que son capaces de iluminar el día más gris.

La miel es dorada, dorada como los sueños que me invaden cuando estoy contigo.

Pero cuenta la fábula que a un panal de rica miel dos mil moscas acudieron, que por golosas murieron, presas de patas en él.

Así, mi corazón, cual insaciable mosca golosa, acude al rico panal de miel; sabiendo y sin saber que, quizá, sea un viaje sin retorno, en el que mis pequeñas patitas, pegajosas, queden atrapadas; sabiendo y sin saber que, quizá, su néctar sea veneno mortal.

Aun así, cual insaciable mosca golosa, mi corazón acude cada día al rico panal de miel, con ansias de tu dulce veneno.
Con ansias pero con miedo, con mucho miedo...



Safe Creative #0906244052853

05 septiembre 2008

Somos Funambulistas de la Vida...



Como algunos de vosotros sabéis, el viernes pasado cumplí años. Exactamente, treinta. A mucha gente le sienta fatal cumplir años, y si encima el año que se cumple cambia la decena... apaga y vámonos...

Hay quien no sólo se lo toma mal sino que casi hasta se horroriza por ello. Y lo cierto es que, con todos mis respetos, es algo que me saca de quicio! No puedo entender qué extraño pavor les infunden los números redondos; el cumplir 20, 30, 40, 50... Bueno, ni los redondos ni los cuadrados, la verdad...

Desde que era niña, siempre me ha gustado el día de mi cumpleaños. Un día especial, en el que eres la protagonista, en el que tu familia y tus amigos están más pendiente de ti aún, etc.

Antes, de cumpleaños a cumpleaños, se me hacía eterno. Es curioso, y del tema “tiempo” ya hemos filosofado muchas veces, cómo cuando eres pequeña el tiempo parece que pasa mucho más lento. Cuando eres pequeña, las vacaciones de verano parecía que duraban un siglo (y el curso, un milenio).

Recuerdo cuando mi edad aún no alcanzaba los dos dígitos... Estaba deseando cumplir los 10 años porque las personas con dos números ya eran mayores...

Hoy lo pienso y los años se me pasan volando. Miro hacia atrás, y ya llevo a las espaldas nada menos que 30 años vividos. 30 años llenos de experiencias y vivencias, algunas buenas, otras no tanto, algunas inolvidables, y otras que es mejor olvidar...

Esta mañana leyendo un comentario de Alfonso en el blog de Agata y Satie, me ha llamado la atención algo que ha dicho. Que a los 30 uno se juega ser feliz. Yo no sé si eso será así o no. Supongo que, como en todo, hay que mirar cada caso, cada vida concreta. Mirando la mía, pienso que tiene razón. Las circunstancias vitales que me rodean hoy por hoy, me hacen sentir que justo en estos momentos mi vida tiene algunas cosas, cosas importantes, pendientes de un hilo. Aunque suene un poco cursi, vivir consiste en el arte de ir caminando por una cuerda como si fuéramos funambulistas al borde de un precipicio. Unas veces, lo hacemos con más medidas de seguridad que otras, pero siempre vamos caminando.

A pesar del riesgo de ir caminando, a veces con red, a veces sin ella, una cosa tengo clara. Lo haya pasado mejor o peor durante algunos, muchos momentos de mi vida, siempre me alegraré de cumplir años, ¡eso es seguro! ¡No cumplirlos es malísima señal! ¡Si no los cumplo es porque ya no estoy aquí! Y eso, le pido a Dios que suceda dentro de muchísimos años!

Nos guste o no, la vida y la muerte son las dos caras de una misma moneda. La moneda de cambio que hace que en un segundo tengas mil proyectos, mil ilusiones por cumplir y, en el segundo siguiente, esos sueños, tus planes, se vayan al garete de forma irremediable!

Cuando pienso en las personas que ven truncadas sus vidas a edades tan injustamente tempranas, me da mucha rabia que alguna gente odie cumplir años. No sé, pero pareciera que es un menosprecio a la vida. Puede que alguien pueda pensar que decir esto es demagogia barata pero es que conocía a dos personas que, por desgracia, ya no están aquí para contarlo y estoy segura que pensarían lo mismo. ¡Qué más quisieran ellos poder seguir cumpliendo años!

Así que a todos a los que no les gusta cumplir años, que cambien el chip, que seguir cumpliendo años y disfrutando de la vida, por muchos problemas que a veces tengamos que resolver, por muchas cuerdas flojas sin red que tengamos que recorrer, es un privilegio!


Safe Creative #0906244052969