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ACTUALIZACION 13/10/2008:
EN VISTA DE QUE PARECE QUE TODOS DAIS POR HECHO QUE SON DOS RELATOS REALES, LO ACLARARÉ...
NO LO SON.
SON DOS RELATOS INVENTADOS, ¿OK?
(LO QUE PASA ES QUE SOY TAN BUENA ESCRIBIENDO SOBRE SENTIMIENTOS...JAJAJA)
DE TODAS FORMAS, GRACIAS POR PREOCUPAROS POR MI, MI BIENESTAR, MI PAZ INTERIOR, ETC...DE VERDAD, OS LO GRADEZCO, PERO ESTOY BIEN.
NO PASA NADA.
UN BESO.
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CUALQUIER PARECIDO CON LA REALIDAD ES PURA COINCIDENCIA.. O TAL VEZ NO... QUÉ MÁS DA EN REALIDAD... LO IMPORTANTE ES QUE ME APETECE COMPARTIR CON VOSOTROS LA SEGUNDA PARTE DEL RELATO. PARA LOS QUE NO LEYÉRAIS LA PRIMERA O NO LA RECORDEIS MUCHO, AQUÍ LA TENEIS TAMBIÉN:
Parece absurdo que un sueño pueda ser tan poderoso, pero así es. Mi sueño lo único que hizo fue ponerme sobre aviso, hacerme ver una inquietud. Una inquietud que en silencio pedía a gritos ser escuchada.
Me di cuenta que no me había olvidado de ti, que los latidos de mi corazón susurraban tu nombre. Así que una noche decidí que mi sueño tenía que empezar a convertirse en una realidad.
Conseguí quitarme la espinita que tan profundo se clavó en mi corazón; aunque no me libré de que otra se clavara más profunda.
Nos contamos lo que nunca debimos callar y fue precioso sentir que éramos cómplices enamorados. Pero, muy a mi pesar, el resto del mundo no se equivocaba y las nubes de algodón no existen; al menos, no en nuestro mundo.
El tiempo, con tal de no aguantarme más, acabó dándome la ocasión; pues no paré hasta conseguirla. Y no, el tiempo no acabó poniendo todo donde siempre debió estar, donde yo quería que estuviera. Más bien lo puso todo de por medio, como el torbellino que arrasa por donde va, para acabar dejándolo todo exactamente donde siempre había estado.
La realidad acabó resultando ser la que siempre fue, no hay bromas del destino que valgan. Nuestras vidas se volvieron a cruzar, regalándonos momentos hermosos, llenos de sueños e ilusiones; pero, de nuevo, no fue para siempre, así que esos sueños e ilusiones se rompieron en mil pedazos.
Tus miradas siguen siendo el lugar perfecto donde quisiera seguir cobijándome, pero decid
iste dirigirlas a otro lado. Tu sonrisa sigue siendo mi energía, será por eso que ahora me siento más débil. Y tus caricias jamás volverán a ser mi alimento, así que por eso he perdido el apetito.
Anoche, como no dormía no te soñé. Y es que pensarte hace más intenso el dolor de mi corazón, de mi alma y no me deja dormir; lo sé porque sigo estando bien despierta. Sólo espero que el viento travieso siga haciendo de las suyas y sea la realidad lo que se lleve ahora a un lugar tranquilo en el que desvanecerse. Y despierta como estoy, volver a despertar y entender que aunque los sueños, sueños son, también existen realidades, tan hermosas como los sueños, esperándome a la vuelta de cualquier esquina.
Aquella noche cuando dormí, soñé, ¡bendita ilusión! Pero ya estoy harta de sueños incumplidos.
*********Nos contamos lo que nunca debimos callar y fue precioso sentir que éramos cómplices enamorados. Pero, muy a mi pesar, el resto del mundo no se equivocaba y las nubes de algodón no existen; al menos, no en nuestro mundo.
El tiempo, con tal de no aguantarme más, acabó dándome la ocasión; pues no paré hasta conseguirla. Y no, el tiempo no acabó poniendo todo donde siempre debió estar, donde yo quería que estuviera. Más bien lo puso todo de por medio, como el torbellino que arrasa por donde va, para acabar dejándolo todo exactamente donde siempre había estado.
La realidad acabó resultando ser la que siempre fue, no hay bromas del destino que valgan. Nuestras vidas se volvieron a cruzar, regalándonos momentos hermosos, llenos de sueños e ilusiones; pero, de nuevo, no fue para siempre, así que esos sueños e ilusiones se rompieron en mil pedazos.
Tus miradas siguen siendo el lugar perfecto donde quisiera seguir cobijándome, pero decid
iste dirigirlas a otro lado. Tu sonrisa sigue siendo mi energía, será por eso que ahora me siento más débil. Y tus caricias jamás volverán a ser mi alimento, así que por eso he perdido el apetito.Anoche, como no dormía no te soñé. Y es que pensarte hace más intenso el dolor de mi corazón, de mi alma y no me deja dormir; lo sé porque sigo estando bien despierta. Sólo espero que el viento travieso siga haciendo de las suyas y sea la realidad lo que se lleve ahora a un lugar tranquilo en el que desvanecerse. Y despierta como estoy, volver a despertar y entender que aunque los sueños, sueños son, también existen realidades, tan hermosas como los sueños, esperándome a la vuelta de cualquier esquina.
Aquella noche cuando dormí, soñé, ¡bendita ilusión! Pero ya estoy harta de sueños incumplidos.
¿Qué moraleja le sacaríais vosotros a estos dos relatos? A mi se me ocurren varias...
Una de ellas es que, en esta vida, si tienes claro que quieres algo, tienes que luchar por conseguirlo con todas tus fuerzas pues como dicen... "quien no arriesga, no gana". Y si ganas, es mucho lo que consigues: aquello que tanto anhelabas disfrutar. Y si pierdes, al menos, no te quedará la duda de saber que fuiste valiente por hacer todo lo posible por conseguirlo pues como también dicen... "más vale un me equivoqué que un por qué no lo hice".
La otra moraleja le quita asolutamente todo el romanticismo a los relatos, pero lo que irremediablemente se me viene también al pensamiento es que... "¡La mierda, cuanto más se remueve, más apesta!". Porque lo que no puede ser, no puede ser y, además, es imposible. Está muy bonito eso de que "quien no arriesga, no gana" y que "más vale un me equivoqué que un por qué no lo hice" pero... ¿qué pasa cuando se arriesga y se pierde?... ¡duele, duele mucho! duele demasiado, así que, quizá, no merezca tanto la pena asumir el riesgo cuando las consecuencias pueden resultar tan nefastas para el corazón; y sí, un "por qué no lo hice" puede resultar tormentoso pero, ¿acaso el "me equivoqué" se libra de otros tormentos? No sé yo cuál de los dos es peor tormento...
Estoy segura de que se os ocurren otras moralejas a vosotros y mucho que decir sobre lo que acabo de decir yo, ¿a que no me equivoco...?





















