Primeros de Septiembre. Se acabaron mis largas (y merecidas, jeje) vacaciones. Después de mi ausencia, tenía pensado muchas cosas sobre las que escribir, y contaros cosillas de mis vacaciones, el verano y demás. Pero, los últimos acontecimientos vividos en mi ciudad han hecho que lo primerísimo sobre lo que quiero escribir sea, como no podía ser de otra forma, sobre ti.
El pasado 28 de agosto, un jugador del Sevilla F.C. nos dejó, después de unos días eternos de espera e incertidumbre, en los que todos rezábamos porque pudiera salir adelante.

Tenías sólo 22 años, Antonio, y toda una vida por delante, pero la vida te jugó una mala pasada y te obligó a abandonar el partido mucho antes de lo esperado!
Se te rompió el corazón y a nosotros el nuestro con tu marcha. Una vez más, en cuestión de un par de meses, han vuelto a mi cabeza preguntas a las que, una vez más, me cuesta horrores dar respuesta. ¿Por qué ahora, cuando todo iba tan bien? ¿Por qué tan joven? ¿Por qué tú y no otro? En definitiva, Por Qué.
Los que te conocieron dicen que eras la alegría de la casa. Es curioso, aunque yo no te conocí en persona he sentido tu muerte de corazón. Como parte de la familia rojiblanca de la que me considero parte. Estos días todos hemos vivido momentos que jamás pensé que pudieran ocurrir nunca. Y seguro que tú también has flipado y te has alegrado desde donde quiera que estés.
Pues en los días pasados, ver que Sevilla no tenía colores que la dividieran, que la rivalidad agravada en los últimos tiempos entre los dos clubes de la ciudad desaparecía, ver a béticos y sevillistas llorando abrazados porque han sentido tanto tu muerte como nosotros, que nuestros Presidentes se fundían en un abrazo sincero, ha sido muy emocionante. Ver a toda una afición aplaudiendo, cantando "musho beti, musho beti" y aclamando la llegada del club verdiblanco a nuestro estadio y a ellos escucharlos cantar "sevillista seré hasta la muerte" ha sido algo que jamás nadie pensó que pudiera ocurrir. Y es que en aquella marea de gente que te esperaba a las puertas de tu estadio para darte el último adiós daba igual que la camiseta fuera roja o verde. Pues lo que importaba solamente era el cariño que LOS SEVILLANOS te querían dar. Era Sevilla quien estaba de luto, sin colores de por medio.
Así que si algo bueno ha tenido todo esto ha sido ver cómo ha calado en todo el mundo el “Espíritu Puerta”; si algo bueno ha tenido, ha sido hacernos ver a todos qué cosas son importantes y cuáles no tanto; ¡porque se nos olvida muchas veces! Que lo más importante en la vida es eso, LA VIDA y , al fin y al cabo, el fútbol es sólo un deporte y no merece la pena tomárselo como una cuestión de vida a muerte. Que uno debe ser del equipo que sea y, por supuesto, desear que su equipo consiga las mejores glorias y alegrarse de todos sus triunfos; pero ya está. Que la rivalidad que en todo deporte hay, sea sólo sana. Que no merece la pena ser “ANTI-ningún equipo” porque además, ¡qué tontería! ¿cómo odiar a seguidores de otros equipos si tu novio es del Real Madrid, tu prima del Barça o tu mejor amigo del R. Betis? Y precisamente todos esos equipos, todo el fútbol español e internacional, son los que estos días nos han demostrado que, en los malos momentos, han estado apoyando 100% a todo el Sevillismo. La cantidad de muestras de cariño ha sido enorme. ¡Espero que cuando todos y cada uno de los equipos vengan a jugar en nuestro campo, sean recibidos con una ovación tan calurosa como lo han sido sus muestras de apoyo y de cariño!
Así que, querido Antonio, no has tenido más remedio que irte pero, sin duda, lo has hecho haciendo honor a tu nombre: POR LA PUERTA GRANDE!
Don Ramón debe estar contentísimo de haber fichado a la Zurda de Diamantes para jugar en la liga de las estrellas! Esa zurda que en el año del Centenario, en el minuto 100 de partido marcó el 1-0 contra el Schalke04 que nos abrió la PUERTA y nos llevó a la gloria de nuestra primera final de la UEFA. Ahora, eso sí, prepárate a conciencia porque, a partir de ahora, jugarás en los dos sitios. Allá arriba y aquí, en los corazones de todos tus compañeros y de todos los sevillistas.
Ahora me alegro más que nunca el Sevilla F.C. consiguiera los 5 títulos que ha conseguido en estos 15 meses. Y es que tú no podías irte sin vivir los tiempos mas gloriosos que ha vivido jamás nuestro equipo, sin saber lo que se siente siendo el mejor equipo del mundo!
Ahora al Sevilla le toca remontar poco a poco esta tempestad. El partido de la Super Copa, fue un momento muy difícil, el partido más emotivo de todos, el primero “SIN TI”. Sin duda fue un día muy especial para todo el mundo. “Chapó” al AC Milan y su afición porque demostraron en todo momento su grandeza y su señorío, como no se podía esperar de otra forma de uno de los grandes. Y ya ves, a pesar de las emociones y las lágrimas, a pesar del cansancio, ya ves que tus compañeros son fuertes, y el otro día en Mónaco, donde tuve la suerte de estar, estuvieron muy a la altura (¡qué grande es el Sevilla F.C.!).
Sólo pudimos marcar un gol pero, al menos, ese gol fue especial: fue directo de la portería al cielo! ¡Qué lástima que no pudiéramos ganar la Copa para dedicártela con todo el cariño! Aunque, esa noche, nuestro equipo fue más Campeón que nunca para todos nosotros! Y no pasa nada, amigo, ayer en Atenas, tu Sevilla demostró lo que son, lo que sois, y ahí estamos, ¡lo conseguimos! en la Liga de Campeones! ¡VA POR TI!
Se nos ha ido un “Sevillista hasta la muerte” pero aquí siempre estarás presente! ¡Ojalá que tu gente saque fuerzas de donde apenas hay para tirar palante con la misma fuerza que tenías tú en el campo!
¡HASTA SIEMPRE, CAMPEÓN!
