14 mayo 2008

Alma...



Su nombre era Alma. Con treinta y pocos años, aquella mujer estaba en la flor de la vida. A los ojos de la gente, ella era la mejor, todos pensaban que su vida era perfecta, que siempre lo había sido. De pequeña siempre fue una niña responsable, quizá, más madura de la cuenta. Siempre se tomó muy en serio sus estudios. Así que creció y se convirtió en una mujer de provecho –aunque, en realidad, llevaba siéndolo toda la vida-.

Tenía un corazón enorme, belleza, un buen trabajo, y su familia y sus amigos eran lo más importante para ella. La adoraban. Todo el mundo la quería mucho. Así que no era de extrañar que todos pensaran que era muy feliz. Sin embargo, sus pasos habían sido tan políticamente correctos siempre que, a veces, sentía que su vida era como la marioneta que jamás podrá controlar sus movimientos porque sus hilos los manejan manos ajenas.

Todos pensaban que era feliz con la vida que llevaba, pero Alma sentía que su alma se tornaba de un tono gris oscuro mucho más a menudo de lo que nadie quisiera. A su alrededor tenía gente que la quería y se preocupaba por ella, y lo sabía; pero, a veces, el peso de la soledad recaía aplastante sobre ella, alejando de sí ese mar inmenso de cariño que bañaba su vida. Su soledad estaba llena de gente, sí, pero había días en lo que todos y todo se volvía invisible. Sola entre la multitud y ante ella. A solas con su soledad. Aunque lo deseaba, no podía evitar que entonces su corazón viajara sin equipaje, sin rumbo fijo, con dirección a ninguna parte.

En su cabeza campaban a sus anchas mil preguntas. Intentaba no prestarles demasiada atención, pero no siempre lo conseguía. Entonces era cuando sobraban preguntas y faltaban respuestas; y era un constante martilleo que se le hacía insoportable. A veces, andaba de un lado para otro, casi perdida, invadida por la melancolía, por la nostalgia de tiempos pasados, invadida por el vano anhelo de vivir de recuerdos. Por más que lo intentaba no conseguía que sus ojos no volvieran insistentes la mirada atrás.

Era una de las mejores médicos de la ciudad. El prestigio que tenía se lo había ganado a pulso a base de esfuerzo y dedicación. Cada día se levantaba muy temprano para ir a trabajar, dispuesta a ayudar a la gente a diario. Sin embargo, ya ni siquiera eso le llenaba. Había perdido la ilusión hasta por su profesión, que tantas satisfacciones le había dado siempre. ¡Se pasaba el día salvándole la vida a decenas de personas pero nadie se daba cuenta de que ella era la que más necesitaba que alguien la salvara!

Lo cierto es que casi vivía con el automático encendido. Se levantaba cada mañana porque tenía que ir a trabajar, se duchaba y se iba al hospital, después volvía a casa, quedaba con algún amigo o iba a ver a sus padres, pero pareciera que lo hacía automáticamente siempre. La apatía se había apoderado de ella, si no era porque cada día “tenía” que hacer todas esas cosas, no las hacía. Es más, por ella, ni siquiera se levantaría de la cama en todo el día.

En el último invierno, cayó enferma de gripe. Las altas fiebres que padecía la obligaron a quedarse en casa guardando reposo. Sus padres estaban fuera de la cuidad, así que decidió no molestar a nadie para que la cuidara. Paradóicamente, tampoco le apetecía estar con nadie. Pasaban los días y, a pesar de los antibióticos, la fiebre no remitía. No bajaba de 40º. Se encontraba tan mal que apenas tenía fuerzas para levantarse y comer algo. Estaba tan débil que la fiebre empezó a afectarle cada vez más. Incluso comenzó a delirar.

Además, apenas conseguía dormir pues, para colmo, las largas horas del día y peor aún, las de la noche, las tenía enteritas para darle vueltas y vueltas a su cabeza. Pensaba en las preocupaciones que tanto la atormentaban, en sus miedos, sus inseguridades, que cada vez eran más. La soledad la acorralaba en mitad de la oscuridad de sus ojos, sus manos sentían el tremendo vacío, y su alma sólo quería llorar. La tristeza embargaba todo su ser. Tanta era la presión que esos sentimientos le provocaban y que tan mal la hacían sentir que, apenas sin darse cuenta, quedó exhausta y se quedó dormida en un profundo sueño.

Tan profundo que jamás volvió a despertar de él. Sin más, dejó de respirar. La desgracia dejó a todos atónitos. Toda su gente estaba destrozada. Pocas veces había habido en el cementerio un entierro tan concurrido. Todos querían darle el último adiós. Nadie podía creer que Alma se hubiera ido. Y menos todavía que hubiera sido por una simple gripe.

Pero no fue la gripe lo que la mató. A Alma la mató la propia Alma, su propia alma. Quizá se sentía tan confundida que dejó escapar la vida entre sus dedos; tanto era el peso que soportaba su alma que decidió dejar de vivir. ¿Para qué seguir viviendo si ya no tenía ni ganas ni fuerzas? Simplemente, dejó de respirar. Dejó que la tristeza la engullera y no dejara ni rastro de ella.


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36 comentarios:

Angie dijo...

Es la primera vez que escribo un relato. :S

A ver qué os parece, espero que no penséis que soy una "loca de la vida"jajaja...

Prometo que el próximo será más alegre :P ...

Satie dijo...

Está lleno de sensibilidad aunque con un poco de desesperanza, está muy bien escrito, Angie, un saludo.

Cris dijo...

Hola, Angie, me ha gustado mucho cómo lo has escrito. Es crudo y árido, pero sabes lo que creo, que lo mismo, para que luego puedas escribir algo alegre, hacía falta sacar primero esto del alma... Además escribe sobre lo que sea que quieras y si no es alegre no lo es.
Sobre este relato bueno... me hizo pensar en algo que siempre he pensado que es que una cosa es estar sola, y otra sentirse sola aunque se esté rodeado de gente, lo segundo es muy muy penoso y dificil.
Fue Marilyn quien dijo: "vivir sola es como estar en una fiesta donde nadie te hace caso". Pero creo que se refería al hecho de sentirse solo, no a la soledad física... No se que me lio... je je
Ale... ya puedes seguir escribiendo cuando y como y de lo que sea... que estaré encantada de leerte.

Agata dijo...

Angie:ENHORABUENA.
Me ha gustado mucho.Son de los que me gustan.Qué sola que estaba Alma...
La foto me sonaba,ya la usé yo para un post mío.Me gusta mucho y refleja todo lo que yo quería transmitir.También refleja todo lo que nos cuentas.Sigue así,que estás hecha una artista.Y sorprende que algo tan triste pueda ser contado por tí,que eres la alegría de la huerta.He dicho...
¿A qué hora se levanta Cris?

Cris dijo...

AGATA: je je je Cris se levanta antes del amanecer...

Angie dijo...

SATIE:Cierto, es un poco desesperanzador... Voy a ver si como más perdices, y así voy practicando lo de los finales felices, jejeje..

CRIS: Yo también creo que sentirse solo es mucho más duro que estarlo. Eso siempre, escribir sobre lo que nos apetece y lo que nos inspira. Esto es como les sucede a los cantautores que, normalmente, les inspiran mucho más las cosas tristes, negativas o difíciles (te has fijado que hay muchas más canciones de desamor que de amor. Será que a todos nos gusta machacarnos, jejeje...)

AGATA:Gracias! Sí, la foto ya la conocía también y enseguida pensé en ella, porque es la ideal para lo que transmite el texto. Me llama la atención tu apreciación sobre mi, pues no es del todo del todo cierto. Así que, o es que lo soy realmente, o es que soy una actriz divina y debería estar triunfando en Jolibú, jaja... :P

A LOS TRES: Me alegro que os haya gustado tanto! Yo me entretuve mucho escribiéndolo :)

Besos!!!Angie.

MonikaMDQ dijo...

Hay Angie
El relato es tristísimo pero vos escribiendo sos Gardel con guitarra eléctrica!!!! (Gardel cantor de tangos, no se lo conocés jiji)

En serio niña, sos muy buena en esto de escribir, me has hecho sensibilizar!

besote

Angie dijo...

MONIKA: Sí, sí, claro que sé quién el el Sr. Gardel! :D Pero, hasta que no he leído tu última frase no he sabido que Gardel con guitarra eléctrica era bueno, jajaja, porque pensé que significaba algo así como... haces más ruido que un elefante en una cacharrería, jejeje...

Me halagan mucho tus palabras, querida Moni! Muchas gracias, de verdad!

Un besote.Angie. :)

ev dijo...

Está bien escrito Angie, tu escribes bien. Si un poco predecible que con tanta depresión terminaría de esa manera, pero esta bien.

Por otro lado creo que esas cosas pasan en la vida real y los que descuidamos a los que amamos nos sentimos culpables cuando una crisis de un ser querido sale a la luz, entonces pensamos en todo lo que no hicimos y pudimos haber hecho...
El otro vértice es sentire uno mismo así... como la protagonista... pensar que haría uno realmente si cae en eso...
Muy bueno Angie.

Un abrazo

Cris dijo...

Por cierto niña, que no me olvido de que tu y yo tenemos que hacer eso pendiente y a medias que tenemos por ahí y que no conseguimos dar forma, eh!
sigo pensando en ello pero de momento no me viene la inspiración... a ver si sale...
BESOS

TheJab dijo...

Vaya, una agradable sorpresa... apenas terminando de leer, le comenté a mi esposa: 'Qué raro, Angie por lo regular no escribe así'.

Seguro que Alma no tenía hijos, ¿o sí?

Veca dijo...

Si yo vencí la vergüenza para escribir, tu también puedes hacerlo.

Me ha gustado mucho, aunque sea una historia muy triste.

gema dijo...

¿Por qué tiene tanta tristeza y soledad?
Espero que el proximo sea mucho más alegre y tu alma...y la del protagonista no muera

Angie dijo...

EV: Hola amiga, me alegro que te gustara aunque te imaginaras el final, jeje. Es cierto lo que dices, a veces, no somos conscientes de que alquien que está a nuetro lado lo está pasando mal y luego,cuando quizá ya sea tarde ayudarlo, nos sentimos culpables.Por eso hay que intentar que esa "dejadez" no se nos vaya de las manos con la gente importante para uno...

CRIS: Verdad, chiqui! a ver si me pongo a pensar un poco que tengo el tema un tanto abandonado...

THEJAB: Agradable la sorpresa que me he llevado yo ahora mismo! qué alegría tenerte de vuelta por aquí :). No, Alma no tenía hijos. Aunque, yo creo que existen personas que, a pesar de tenerlos, se sienten solas en sus vidas.

VECA: A mi no me daba vergüenza escribir un relato, jeje, pues al fin y al cabo, no estoy hablando de mi, cosa esta última a veces me ha dado un poco de vergüenza hacer porque hay gente que me lee y me conoce. El reto era más bien por el hecho de escribir algo totalmente inventado y para lo que no podía usar experiencias propias como fuente de inspiración. Me alegro que te haya gustado, querida Veca. :D

GEMA: Pues no lo sé, pero la tenía... No obstante, mi alma no ha muerto con el relato... No está basada en hechos (y sentimientos) reales por lo que cualquier parecido con la vida de la autora del relato es pura coincidencia. :P Ya veremos cómo sale el segundo, si es que hay un segundo,jeje...

Angie dijo...

ACLARACIÓN PARA TODOS:

Espero que haya quedado suficientemente claro en mis últimas contestaciones a comentarios que ALMA Y ANGIE no son la misma persona y que mi alma no siente lo que siente la protagonista del relato.

Feliz comienzo de semana a todos! :)

Alfonso dijo...

Bonito relato, pero más triste... en fin, con tu permiso lo contaré por la radio esta noche, para las mujeres que me escuchan que no saben leer y mucho menos conectarse por aquí.

P.D. Os fijáis a la hora que escribe la gente, no se os escapa ni una ...

Angie dijo...

ALFONSO: Andaaa que lo vas a leer en tu programa de radio? Joooo, qué ilu!En el momento en que las cosas se pulican en un blog para que las lea la gente dejan deser privadas así que, claro que te doy permiso. Además, es un honor que quieras leer algo mío que te ha gustado en tu programa, me hace ilu. Ya me contarás si le gusta o no a tus oyentes :)

Un beso. Angie.

Anónimo dijo...

se que como se sentia Alma, porque mi alma a veces ha estado asi de confundida!!!

Angie dijo...

ANÓNIMO: Hola! Supongo que sí,que es inevitable que alguna vez hayamos sentido algunas de las cosas que sentía Alma, aunque sean tristes

gema dijo...

Angie, no me refería a que ella y tu fuerais la misma persona...nada más lejos de la realidad...
solo quería decirte que el alma de ese relato se ha muerto, pero que espero que tu alma sea capaz de hacer un segundo relado más alegre...

Angie dijo...

GEMA: Ok, ok, Gemita! pues a ver el segundo cómo sale entonces? Eso sí, lo que no sé es cuándo saldrá;cosas de la inspiración, jejeje...

CRIS dijo...

Hola bicho. Lo del post del pecado que hemos puesto Cats y yo si que es, como le decía a Agata, con premeditación y alevosía.. surgió a raiz de una conversación...
Insisto en que tu y yo tenemos algo pendiente.... sigo pensando...esperando la ocasión..
BESOS

esteban lob dijo...

Hola Angie:
Para mi no era tan previsible el final, porque pensé que Alma se iba a suicidar. Pero la soledad y el desencanto parece que le evitaron esa decisión.
Me alegro, leyendo los comentarios y tus respuestas, que no haya sido una especie de auto biografía.
Ya me imaginaba que la chica tan positiva cuya imagen irradia este blog, no debe tener dos personalidades tan encontradas.

Cariños.

berrinche dijo...

!!! hola angie!!!!

Bonito relato, aunque en estos momentos me gusta leer cosas mas alegres y divertidas, pero aun asi, me ha encantado.
Solo espero que sea cierto lo que dices, que no tiene nada que ver la protagonista contigo. Sabes, ahi muchisimas veces, que todos nos sentimos asi, en SOLEDAD, maldita palabra, y maldito estado de animo. Pero muchas veces somos nosotros mismos los culpables, de esta situacion...... Sino hablamos con nadie, si no luchamos por salir de esa circunstancia, ¿ Quienes son los verdaderos culpables????.
Bueno te mando un beso, y decirte que espero ansiosa tu proximo relato.

Angie dijo...

CRIS: Lo mismo digo, esperando la ocasión! ;-) Un beso, loqui!

ESTEBAN: Holaaaa! :D Pues me alegro que no fuera el final que esperabas. Me encanta sacar en claro que os sorprende mi relato porque todos pensáis que soy una chica vitalista y alegre (aunque, como todo el mundo, tengo mis momentos "tontos"...)

BERRINCHE: Hola, bienvenida!! me alegro que te haya gustado. Si te apetece leer cosas más alegres, puedes leer casi cualquier otro post de mi blog; la mayoría son todo lo contrario a este, ya verás! Y sí, yo pienso igual que tú. A veces los máximos culpables somos nosotros mismos; no sé por qué será pero cuando nos sentimos mal, a veces, no queremos hacer nada por remediarlo. Por ejemplo, si estamos mal porque no tenemos nada que hacer ni con quien, en vez de buscar a alguien para remediarlo, nos quedamos parados esperando, tal vez, una llamada. Es paradójico pero.. somos así de raros ( y así de tontos también...). Espero seguir viéndote por aquí.:D

Muchos besos para todos!!

ev dijo...

Un amigo te dice:
Angie estoy bien, no te preocupes, es mi necesidad existencial de siempre, hoy no quiero salir Angie, me quedaré en casa... dormiré un poco, voy a descansar...
¿que haces?
tu amigo se muere pero no lo cuenta, está recontradeprimido... pero no lo invades, respetas sus deseos, su privacidad, su sinceridad... y es realmente sincero...
Pero un día lo vez, que ha cambiado tanto para mal porque no lo supera...
¿que haces?

Patri dijo...

Es precioso, está muy bien escrito y está lleno de sentimientos.

Besotessssssssssssss

Garfio dijo...

¡Caramba!

Angie dijo...

EV: mmmm, buena pregunta, amiga! te puedo decir que las veces que algún amigo me ha necesitado, he acudido a él, aunque me dijera que quería estar solo. Tengo la suerte que nos conocemos tanto que sabemos entendernos y saber cuándo lo que queremos es lo contrario de lo que decimos.

PATRI: Gracias, linda! me alegra que te haya gustadooooo! :D

GARFIO: Hombreeee! qué alegría verle navegar de nuevo por El Mundo de Angie! Le digo lomismo... ¡Caramba! (se le ha echado mucho de menos!)

Besotes para los tressssssss!

gmariadelcaremn28@yahoo.com.ar dijo...

es la primera vez que veo su blog. Excelente texto, la temática esta bien trazada. La desesperanza cuando llega es para quedarse y si no se pone fuerza propia o de afuera es dificil salir, aunque en la dsesperanza se puede encontrar el camino ala esperanza.
les envio mi saludo e invito a visitar mi blog.
María DEL cARMEN

mar dijo...

Precioso, triste pero con muchos sentimientos..
Me ha gustado mucho, enhorabuena angie.
Un besito y una estrella.
Mar

Angie dijo...

MARIA DEL CARMEN: Hola, bienvenida a El Mundo de Angie, espero que te haya gustado y tengas ganas de volver.Como siempre que se trata de sentimientos, lo principal para salir de la tristeza, la soledad, la amargura, etc.. es QUERER salir de ella. Mientras uno no tenga esa voluntad, ya puede el resto del mundo mover cielo y tierra, que no te saca nadie de ahí...
Cuál es tu blog, que no me lo has dicho...

MAR: Gracias, linda! me alegro que te haya gustadooooo!

Un besote para las dos.

Sergio dijo...

Muy bueno, tienes dotes de escritora, te felicito, el tema no es de mi agrado, la tristeza núnca lo es y me puso triste.

saludos

Angie dijo...

Muchas gracias! aunque siento haberte puesto triste, upsss....
Te regalo una sonrisa y una tarde de sol para que te alegres enseguida ;-)

Un beso.Angie.

Anónimo dijo...

Muy bueno el relato. Perfecta la expresión de un estado de ánimo. Bien estructurado, bien planteado y bien resuelto.

Sigue por esos caminos y pronto te veremos firmando libros en unos grandes almacenes, que son los monstruos que se comieron las antiguas librerías de libreros.

Ahora los libros, en esos grandes almacenes, están en manos de un/a dependiente/a que no le gusta leer, ni entiende de literatura, y que mañana igual esta vendiendo ropa interior.

Angie dijo...

ANÓNIMO: Bueno, bueno, bueno... muchas gracias por tus halagos. Me alegra que te haya gustado tanto.:)
Sí que es verdad, que el encanto de las librerías de toda la vida está desapareciendo. Pasa como con los videoclubs, quedan muy poquitos videoclubs de barrio en los que, además de tener 200000 películas (y no sólo los últimos estrenos), el dueño te aconseja según las ganas que tengas o no de ver un género y otro..