31 octubre 2009

La Rebelión de los Grifos...

Hoy es Halloween (qué novedad..), pero no hablaré de esta fiesta de la que no soy muy seguidora, prefiero compartir con vosotros una vieja anécdota que me sucedió hace unos cuantos años en uno de los campamentos en los que fui monitora.

Os pongo en situación: Cada verano, hacíamos dos campamentos, uno urbano en Piedras Redondas, un barrio de Almería, y otro rural, en un pueblo de Granada. Pues bien, el extraño suceso se desarrolla en Huetor Santillan, un pueblo situado en la Sierra de Huetor, durante el campamento rural. 10 adultos, entre monitores y equipo de cocina y 30 ó 35 niños de entre 13 y 14 años ( por cierto, los más difíciles de controlar, jajaja...) en un caserón grande, durante 1 semana.

Luis y Diego, dos de los monitores, llevaban los tres días que llevábamos de campamento bromeando con que la casa estaba medio poseída por Candi. Enseguida os la presento. Candi era “Sor Cándida”, una monja cuyo cuadro estaba en una de las salas de la casa, y la verdad
que daba un poco de miedo verla, porque era una imagen un poco antigua, un tanto tétrica... Así que los dos se lo pasaban pipa intentando meter el miedo en el cuerpo a las monitoras; que si Candi nos acompañaba en todos nuestros movimientos, que si además de ella, había más “fantasmas”, y ¿tonterías? del estilo...

El caso es que, a mitad del campamento, nos sucedió algo que.... aysss! Se me ponen los pelos de punta cada vez que me acuerdo! Se acercaba el anochecer, todos los monitores estábamos en la planta de abajo con todos los niños, si no recuerdo mal, organizándolos para que se preparan para la cena y las actividades que hacíamos por las noches. De repente, escuchamos un ruido arriba. “¿y ese ruido? Si estamos todos abajo...” pensé. Así que Luis, María la Magdalena (conservaré tu anonimato...) y yo, decidimos subir a ver qué era. En buena hora, con lo cagueta que soy yo...

Luis iba el primero. Empezamos a subir las escaleras sigilosamente y con un poco de nervios también, sobre todo, María M. y yo. Cuando llegamos a la planta de arriba, advertimos que el ruido procedía de la barraca, el dormitorio grande donde dormían todos los niños. Entramos y el ruido se escuchaba cada vez más fuerte. En uno de los cuartos de baño, alguien se había dejado el grifo de una de las duchas abierto. ¡Ufff, qué alivio sentimos al descubrir que ahí acababa el misterio! Sin más, cerramos el grifo y nos fuimos.

Y cuál sería nuestra sorpresa que, justo cuando nos disponíamos a salir de la habitación, de repente, volvimos a escuchar el ruido de un grifo abierto. Volvimos sobre nuestros pasos. Otro grifo abierto, de otra ducha. ¡ Madre mía! y esto..?

En la barraca había dos cuartos de baños con 5 ó 6 duchas y 5 ó 6 lavabos cada uno. Revisamos todos los de uno de ellos, asegurándonos de que todos y cada uno quedaban bien cerrados y, mientras estábamos en ello, empezamos a oír el ruido de grifos abiertos en el otro cuarto de baño. Llegamos al otro baño y, efectivamente, había un par de grifos abiertos y una de las duchas. Con la cara un poco descompuesta ya ante lo desconcertante de la situación, de nuevo, nos dispusimos a lo mismo, a revisar cada grifo y dejarlos bien cerrados. Y de repente... "No puede ser! Más grifos abiertos?!!!" De nuevo, del primer cuarto de baño, que justo hacía dos minutos acabábamos de revisar.

“Pero qué coño está pasando aquí?” – dijo Luis-. Es que se han vuelto locos los grifos?". Parecía que alguien activaba el botón de “encendido” y abría los grifos aleatoriamente, como creando
una sinfonía musical. Salimos hacía el pasillo, y vimos llegar a Diego, que venía en nuestra busca al ver que tardábamos en bajar.

“Diego, aquí esta pasando algo raro...” - le dijimos los tres apresuradamente.

Antes de seguir, tengo que contaros que Diego es psicólogo, y es como muy científico y bastante escéptico con este tipo de cosas. Hasta que no encuentra una explicación lógica, no se queda tranquilo....

“- ¡Diego, Diego, que
aquí está pasando algo extraño! Que los grifos se abren y se cierran solos, a su antojo! “

- Anda ya! No digáis tonterías, hombre! cómo se van a cerrar y abrir los grifos solos? No será que alguien se dejó un par de grifos medio abiertos sin darse cuenta?

- No!! – contestamos enérgicamente los tres! Hemos comprobado y recomprobado que estaban bien cerrados y, a pesar de ello, han vuelto a echar agua a toda presión algunos!

- Pues, que queréis que os diga pero eso no tiene mucho sentido... Aún así, vayamos a ver...”

Una vez más, nos dispusimos a entrar en los cuartos de baños. Diego iba el primero (en plan “Juan Sin Miedo”...), detrás Luis, y las últimas, María M. y yo, agarradas de la mano pues, como ya dije al principio, soy (somos) muy miedosas....

Todo estaba en calma. Diego revisó uno por uno todos los grifos. Todos cerraditos y en el más absoluto de los silencios... Tardó menos que un plis en empezar a decirnos que estaba todo bien, que habría sido que no los habíamos cerrado del todo, bla, bla, bla... Mientras, nosotros tres, con caras de “ vale, me encanta! Ahora parece que son paranoias nuestras, hombre!”...

Y justo cuando íbamos a salir de la barraca.... “Frasssssshhhh! Frassssssssshhh! Frasssshhhh!!! De nuevo, grifos abiertos!! Varios de ellos, en los dos cuartos de baño, abriéndose y cerrándose sin ton ni son! Diego no tuvo más remedio que empezar a flipar como lo habíamos hecho nosotros minutos antes.... Por nuestra parte, nuestras caras reflejaban dos cosas: satisfacción, por demostrarle a Diego que no estábamos locos y, una vez, más, desconcierto.

Una vez más, empezamos a cerrarlo todo. Por fin parecía que todo se había quedado tranquilo. Así que, nos disponíamos a irnos para abajo, donde estaban todos esperándonos. Y entonces fue, cuando nos llevamos el último susto.... En el otro ala de la casa, había un pequeño cuarto de baño, para el uso de los monitores. Ahora era ahí donde, mágicamente, por el grifo del bidé el agua estaba corriendo a toda pastilla.

Recuerdo que a mi, de puro nervio, me entró la risa y a María M. el llanto. Y a Diego y a Luis, probablemente, les entrara descomposición de barriga aunque no se lo dijeran a nadie, jajaja... María M. lo cerró y nos fuimos directos para abajo, sin querer saber más del asunto.

Los demás monitores al ver nuestras caras, un tanto blanquecinas, no tardaron en preguntarnos qué pasaba, aunque nosotros no quisimos decir nada en ese momento, porque estaban allí todos los niños.

Decidimos continuar con la marcha de lo que restaba de día, como si nada extraño hubiese pasado. Cenamos, hicimos la actividad de la noche con los niños en el porche, el rato de oración, los acostamos a todos y, por último, la reunión de monitores para la evaluar el día. Parecía que todo había vuelto a la normalidad.

Terminada la evaluación, los monitores, aunque no todos, solíamos quedarnos para charlar un rato, tomarnos alguna copichuela, en definitiva, para relajarnos y divertirnos un rato, después de un una jornada agotadora. Cómo no, Luis, Diego, María M. y yo, éramos de los que siempre nos quedábamos trasnochando a diario.

Uno de los monitores, Alberto, fue a la cocina por algunos snacks y por la coca-cola y la botella de ron (celosamente escondida,jejeje..). Al volver, comentó: “ quién ha sido el último que ha estado en el lavadero? Porque se ha dejado el grifo de la pileta abierto?”. Los cuatro nos miramos al instante. Les contamos lo que nos había sucedido horas antes, pero parecía que no nos echaban demasiada cuenta.

Cuando hubo que ir por un poco más de
hielo, nadie quería levantarse y lo echamos a suertes. Vaya por Dios, me tocó a mi! Maria M. y Luis vinieron conmigo porque la verdad es que yo no me atrevía a ir sola, jajaja... Y cuando llegamos a la cocina, el grifo del fregadero... abierto! Lo cierto es que ya empezaba a ser un tanto desesperante.

De lo cagados que estábamos (sobre todo, los cuatro que lo habíamos visto), esa noche ni nos duchamos porque, como ya estaban todos los niños durmiendo y algunos monitores, en la planta de arriba había que ir a oscuras, sólo con la luz de un pequeño quinquel; así que preferimos hacerlo a la mañana siguiente, con la “maravillosa y segura” luz del día.

Por fin llegó la hora de irnos a dormir. Diego, Luis, María M y yo dormíamos en la misma habitación. Como estábamos rendidos, enseguida nos dormimos. Diego, dormía en la cama de al lado mía. Dormía con una linterna enganchada en la mano, porque siempre se levantaba en la noche para ir al baño, y así no se tropezaba con nada ni despertaba a nadie al encender la luz.

Inmersos todos en un profundo sueño, de repente, a Diego no se le ocurre otra cosa que pegar un salto de la cama, encender la linterna alumbrando hacía la ventana y gritar a todo pulmón... “Quién anda ahiiiiiií?!”. Lógicamente, todos nos despertamos sobresaltados, más bien con el corazón en la boca, del susto que nos acababa de meter!

“- Diego, por Dios, qué coño haces?!!!!
- Joderrrr, que he visto a alguien en la ventana!!!
- No hay nada, ni en la ventana ni fuera” – le dijimos cuando nos asomamos.
- Pues os juro que yo he visto a alguien o, no sé, el reflejo de alguien o de algo, pero yo he visto algo, eso seguro!!
- Chiquillo, habrá sido una pesadilla. Es normal, después de la sesión de sustitos que hemos tenido hoy. Sigamos durmiendo, por favor, que sólo quedan 3 horas para que nos suene el despertador”.

Con alguna que otra dificultad, conseguimos volver a dormirnos poco a poco.

A la mañana siguiente, sonó el despertador, nos pegamos una buena ducha para espabilarnos y empezar un día más de campamento con los niños. El día transcurrió sin el menor atisbo de extrañezas. No más grifos abriéndose y cerrándose, ni más ruidos extraños, ni más sobresaltos en la noche. Si la casa tenía duendes o fantasmas juguetones o a una Candi con ganas de bromear, sin duda, parecía que se habían cansado ya de jugar con nosotros. Nunca encontramos explicación lógica alguna a lo de aquél día, y como ya no había vuelto a pasar nada extraño, decidimos no darle más importancia al asunto.

El último día de campamento, cuando estaba ya todo recogido, todos los niños estaban ya en el porche con sus equipajes y sólo faltaba que los monitores de mi habitación bajáramos nuestras mochilas, nos sucedió algo extraño.

Diego y Luis, bajaron sus equipajes y ya sólo quedábamos arriba, Maria M., que era la jefa del campamento, y yo, que estábamos revisando que todo estaba correcto y ordenado. En todas las habitaciones había un crucifijo colgado en la pared. Entramos en nuestra habitación por nuestras mochilas, pero cuando ya nos íbamos a ir para abajo, nos acordamos que nos habíamos olvidado unos papeles. Cuando volvimos a la habitación, el crucifijo estaba encima de la mesilla de noche. Las dos nos miramos atónitas, cogimos los papeles y nos salimos pitando para abajo.

Yo no sé cómo llegó el crucifijo hasta la mesilla de noche... lo que sí sé es que, minutos antes, estaba colgado en la pared; que tampoco se cayó porque no oímos absolutamente ningún ruido, y que tampoco era posible que alguien pudiera haberlo puesto ahí porque estábamos solas y hubiéramos visto a cualquiera que hubiera subido, porque desde todas las habitaciones se veía perfectamente la escalera. Y ni yo lo puse allí, ni lo puso María M, pero lo cierto es que, allí estaba...

Cuando se habla de sucesos paranormales o vivencias extrañas, yo no sé si creer en ellas o no, pero lo cierto es que desde entonces, el asunto, cuanto menos, me da que pensar porque lo que nos pasó en aquella casa ese día sería paranormal o no, pero, desde luego, raro y desconcertante sí que fue y nadie me puede decir que no fue algo extraño porque yo lo ví con mis propios ojos!

Como decían en Expediente X... La verdad está ahí fuera...

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2 cositas:

La más importante de todas: QUIERO DEDICARLE ESTE POST (aunque sea un poco "hallowweenesco", jaja..) A MI QUERIDA MAMI, que hoy es su cumple!!! FELICIDADESSSSSSSSSS, MAMÁ!!!! TE QUIERO MUCHOOOOOOOOOO!!!

Y la otra, deciros que
espero que hayáis disfrutado de este post que también he sacado hoy del baúl de los recuerdos (pues ya lo publiqué hace un par de años).

Espero, al menos, haberos entretenido un rato, a pesar de que haya sido un poco largo (que se que más de uno igual lo ha dejado a la mitad, jaja).
Siento estar un poco desconectada de la blogosfera, tanto en mi blog como en los vuestros; es por circunstancias ajenas a mi voluntad, ya vendrán tiempos en los que pueda estar más presente...

Mientras tanto, espero que no os olvidéis de mi, eh??

Nada, chicos, que disfrutéis mucho de este finde, que es un poquito más largo de lo normal!

Besos a todos!

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22 comentarios:

Agata dijo...

Felicidades a tu madre.Y por supuesto,a tí.Que eres de lo que no hay,chata.Un beso a las dos.

LILIT dijo...

joer joer, a mi no me gustan nada los asuntos paranormales...pero esto de grifos con vida propia...tela tela.

tendría que existir una especie de tfno.!112 de Ikerjimenezemergencias! jaja,

joer, joer que historia más curiosa.

Alfonso dijo...

Que historia... ni Stephen King jjj, felicidades a tu madre.
De Jaloguin no hablo. Protesto. Estoy en huelga. Ea. Que soy español, no de Chicago. Po eso. Vivan las castañas y las nueces.
Y las bellotas. Ea otra vez :)

jorge dijo...

y a mi que nunca me pasan cosas como esas!!!!!!

Irme a duchar y que no haya agua, si.
Pero eso no tiene nada de raro, en cuanto pague la factura milagrosamente fluyo de nuevo.

Evinchi dijo...

¡¡ Qué miedo !!!!

He leido atenta desde el primer renglón hasta el último, me tenías ahí enganchada a la historia.

Yo ni creo, ni dejo de creer, pero estas cosas me dan un cague!! Soy super miedosa, me asusto con cualquier cosa, si me pasa eso que te pasó a tí, me hubiese puesto malita...

ay...

Un besazo!!! :*

Julio dijo...

noooooo...que miedo!!! esto lo leo anoche y no duermo un minuto! que buena.
saludos

Julio

FBM dijo...

¿Angie es diminutivo de Angustias? Si es así, no me extraña que te pasen esas cosas.

marisa dijo...

angie...hola...ando muy perdida ya l osé, igual os cuento mas cosas en el lady, soy un puto desastre..

me dan miedo esas cosas, asi que paso.. me cago viva ahi donde me ves y felicidades a tu mami muá

Nadia dijo...

Felicidades a tu madre!! A ver si hoy me deja comentar que el sábado no había manera.

Me has acojonao con el relato, que lo sepas ;O)

Besos!

Ħαррy єyєs dijo...

Me ha encantado la historia!!! jejeje

Si alguna vez soy monitora de campamentos, (que es una de las cosas a las que me dedico), me acordaré d ti!!!

un beso a mama xD

Angie dijo...

AGATA:

Gracias!!! :)

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LILIT:

jajajaja, qué bueno! yo que tú patentaría esa idea! Sería algo así como los Cazafantasmas de la peli...

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ALFONSO:

A mi S.King.. Ja..!
No sé por qué, sabía que me ibas a decir que no eres nada partidario de Halloween. Será que ya te voy conociendo un poco...

Vivan las nueces, eso digo yo! (tú sabes que yo tengo un nogal que da unas nueces riquísimas? :D)

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JORGE:

Pues no te pierdes nada bueno!!! porque yo ahora me río pero, en su momento, me cagué de miedo....

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EVINCHI:

Estabas intrigada por ver cómo acaba la historia, no? jaja...

Igual te sorprenderías de tu reacción, porque yo soy igual de miedosa que tú y mira, al final, no lidié demasiado mal con la situación.

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JULIO:

Jajaja, pues entonces menos mal! Dios me libre de ser la culpable de tu insomnio! jejeje...

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FMB:

¡Qué va! Angie viene de Angela.Así que entonces, qué explicación le buscamos...

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MARISA:

Bueno, igual de perdida que todas (yo incluida, claro!).

No te pega ser una cagona, Mari! jajaja..

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NADIA:

Es un relato, pero no de ficción. Toda esta historia es verídica. ME PASÓ A MI!

Menos mal que nunca más me ha vuelto a pasar algo parecido!

Bueno, me pasó una cosa un poco rara hace algún tiempo (aunque ésa no me dio el miedo que me dio ésta!). Te dejo el enlace por si la quieres saber:

http://elmundodeangie.blogspot.com/2008/11/angie-sonmbula-o-aani-bromista.html

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HAPPY EYES:

Anda, sí? Tú te dedicas a eso? pues qué interesante! A mi me encanta ser monitora! :)

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PARA TODOS:

¡MUCHAS GRACIAS POR LAS FELICITACIONES A MI MADRE!

¡FELIZ MARTES!

BESOS. ANGIE.

S. dijo...

ummm qué miedo,quiero que me pase algo de eso,aunque mejor no,que yo correr corro muy poco.
Un besillo

Satie dijo...

A lo mejor los fantasmas eran unos "grifotas"... Espero que todo vaya muy bien.

Menda. dijo...

Gracias que ya pasó Halloween, jajajjajaja. Felicidades a tu mami y ...............haberlas haylas....

Tony Amesty dijo...

Lo cierto es que yo recuerdo algún problema parecido con unos grifos con vida propia, unas vacaciones en jezez.

Un saludo

Angie dijo...

S:

Sí, mejor, que yo no te lo recomiendo demasiado...

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SATIE:

Pues mira, esa opción no la había contemplado. Todo es posible, oye... jaja..

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MENDA:

Sí, yo creo que las hay, las hay...

Gracias por las felicitaciones, guapi!

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TONY AMESTY:

¿Sí? Entonces te haces una ligera idea de lo que hablo...

Bienvenido a mi blog. Vuelve cuando quieras, será un placer tener por aquí.

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BESOS A TODOS.
ANGIE.

Albino dijo...

Tu bail de los recuerdos debe de estar cargado de temas que conviene que repitas para los nuevos lectores.
Este de los grifos fue muy oportuno.
Te diré que el hallowey, que tanto explotan los americanos, procede del mundo celta y que en Galicia, cuando yo era niño, y de eso ha pasado casi un siglo, ya nos disfrazábamos de brujos/as y preparabamos calabazas dejando los huecos de los ojos y la boca para iluminarlos con una vela que metiamos dentro.
Y por si fuera tenemos la "santa compaña" hilera de almas en pena que por las noches recorren los bosques y de la que has de librarte porque si el ultimo te coge la mano, ya no te liberas.
Un beso y felicidades retardadas a tu madre.

Angie dijo...

ALBINO:

Os guste entonces esta sección del baúl de los recuerdos entocnes, no? Pues os enseñaré más, que hay cositas interesantes en el baúl, sí! (y además es muy socorrido cuando hay falta de tiempo o de inspiración, jeje) :)

Lo del origen celta lo sabía y me gusta mucho más. Ahora que lo de la sant compaña... eso da más yuyu que lo de la rebelión de los grifos, eh? "ajú qué mieoooo"...

Besos. Angie.

MonikaMDQ dijo...

Hola Angie!
Jod´´´´´que soy re miedosa yo, y leyendo esto fijo que no duermo ajajaja
Nah, muy bueno el relato de la historia, tiene lo suyo ¬¬ jeje

Miedooooooo XD

besotes guapa!!

Angie dijo...

MONI:

Nadaaaa, tu no pienses en que me pasó a mi. Tú piensa que es una peliiiii, jejeje!!! y así no te costará tanto dormir! :P


Y hablando de dormir... me voy a dormir ya que son las dos de la madrugada casi y mañana me tengo que levantar temprano!

Besos. Angie.

Gamar dijo...

Parece que el ron era del bueno.
Muy bueno todo el relato.
Me tiene que pasar a mi para que crea en estas cosas.
te dejo un beso preciosa.

Angie dijo...

GAMAR:

Pues ya no recuerdo qué ron era, que hace de esto unos cuantos ya. Pero, seguramente, sería Barceló, que es mi favorito! :)

Así que tú eres de los de "Si no lo veo, no lo creo", eh?

Pues yo, como lo vi... no me queda más remedio que creérmelo! :S (por suerte, ya no lo he vuelto a ver más)

Otro beso para tiii! :)
Angie.