15 marzo 2010

El Perdón...

"Había una vez un niño que vivía en Londres. Exactamente en el centro de Londres. Vivía en un chalet no muy grande, con un jardín verde, verde, verde.

Un día en la cena Charly dijo a sus padres que quería una bicicleta, y sus padres le dijeron que no podían por la falta de dinero.

Tras oír Charly las palabras de sus padres se enfadó, y después de comer se fue a la cama. Y... a media noche se levantó, abrió la ventana y se marchó para asustar a sus padres.

Al minuto de bajar decidió ir a algún sitio, y ese sitio fue el parque. Al llegar, el primer banco que se veía era el banco donde reposaban los sueños de un vagabundo, tapado con hojas de periodico.

Charly hizó todo lo posible para despertar a aquel vagabundo, cosa que consiguió tras treinta segundos después.

Tras despertarlo Charly dijo cual era su nombre, también le dijo que se había escapado de su casa y por último dijo que cual era su nombre. El le contestó que su nombre era Sam. Charly preguntó a Sam si quería ser su amigo y este dijo que si quería tener un amigo porque no había tenido ninguno. Sam dijó a Charly que si quería ir a vivir a su casa y el contestó que si quería.

La casa de Sam no era muy decente pero servía. Dentro había pocas cosas y estas eran: en un rincón un poco de paja, al lado una manta, paralela a la puerta una candela y en el otro rincón muchas botellas de wisky.

La casa de Sam estaba en las afueras de Londres. Sam empezó a beber wisky y preguntó a Charly si quería. Este dijó que no, porque no bebía. Pero al ver a Sam beber el también empezó a beber. Se sintió mal y salió para tomar el aire. Unos minutos después tuvó una gran bomitera, y se hizó el propósito firme de no volver a beber.

Tras la bomitera pensó que andar le sería bueno y eso hizo. Al llegar a la ciudad pasó por una taberna donde vió a un borracho muy mareado. Viéndolo así pensó ayudarlo y se lo llevó a la casa de Sam.

Cuando llegaron a casa se acostaron y se taparon con la manta.

Al día siguiente Charly fue el primero que se levantó, y sa
lió a fuera para buscar el desayuno. Cuando lo encontró llamó a Sam y al borracho y estos no se querían levantar pero al decir Charly que quien no se levantara no comía, se levantaron rápido, rápido. Al acabar Charly comentó a sus amigos que para poder comer y vivir necesitarian tener algún trabajo, porque si llovía la casa se destruiria ya que la puerta era de cartón y el tejado unas mantas, las ventanas unas abujeros en la hojalata que era el material con que estaba hecha la casa y cubiertas con unas cortinas.

Así que eso hicieron, fueron a buscar trabajo a un supermercado. Pidieron trabajo allí pero no se lo dieron, por miedo a que robasen, y dijeron que no. Oyendo esto se fueron a casa y se lo dijeron a Charly. Pero Charly dijo que no se lo explicaba, porque Sam por dentro era: bueno, simpático, amable, cortés, sensible, cariñoso... bueno era una persona agradable. Y el borracho que por cierto no sabíamos el nombre era: simpatico, amable, bueno, etc... aunque era un poco gruñón, pero servía para ser una persona decente, pero casi siempre estaba mareado.

Charly dejó de decir como eran y preguntó el nombre al borracho y este contestó: me llamo Willy.

Está bien ya sabemos tu nombre, iros a buscar trabajo. Pero dio la casualidad de que se encontraron cuatro libras y compraron un billete de lotería.

Al día siguiente anunciaron el número premiado y casualmente tenían el número premiado... ¡les había tocado la lotería!

Fueron a por el dinero
y, como les habían tocado 100 millones de pesetas, salieron en el periodico. Los padres de Charly leían todos los días el periodico se enteraron de que a Charly le había tocado la lotería, en medio minuto decidieron buscarle pero Charly se había escapado de la ciudad así que no lo encontraron.

Mientras tanto, habían encont
rado Sam y Willy dos mujeres muy guapas y se enamoraron, y estaban tan enamorados que a los pocos dias se casaron. Pero el matrimonio duró solo un año. En ese año lo que ocurrió fue que Willy y Sam descubrieron que sus mujeres se habían casado solo por dinero y no por amor, y por eso duró solo un año.

Como Sam y Willy habían dejado a Charly, Charly se enfadó y los dejó. Y como los había dejado buscaron a dos muchachas que los quisieran con todo el cariño del mundo, y las encontraron. Y Charly se fue a Nueva York y encontró a una niña de su edad, de 11 años y se fueron a casa de Charly y Charly perdonó a sus padres y al crecer Charly se casó con su amiga."

*****

Imagino que os habrá parecido un poco raro el post de hoy... ¡Lógico! jajaja...

Buscando unos apuntes de literatura encontré esto guardado en una vieja carpeta. Fue un trabajo que nos mandó hacer la profesora de lenguaje, cuando estaba en 6º de E.G.B y, al igual que su protagonista, yo también tenía once años.

No tengo ningún recuerdo de haber escrito algo con menos edad así que probablemente, este pequeño relato sea la primera historia que me inventara. ¡No ha llovido nada desde entonces, jaja!

Lo cierto es que me ha hecho mucha gracia volver a leerlo veinte años después: ver cómo me expresaba, cómo ilustré el cuento (con los dibujos me he hartado de reír, yo creo que son lo mejor del cuento, jajaja...), cómo hacía volar la imaginación a aquella edad, si tenía faltas de ortografía (está escrito tal y como lo escribí en su momento), etc... Lo más literario del cuento es aquella frase de "Al llegar, el primer banco que se veía era el banco donde reposaban los sueños de un vagabundo, tapado con hojas de periódico". (si es que ya apuntaba desde chica, jajaja...).

En esta relectura del relato me llama mucho la atención cómo veía el mundo una niña de once años: una niña que intenta (en boca de Charly, el protagonista) resaltar en esta historia la importancia de tener amor en nuestras vidas (del de verdad, porque el que no es de verdad, simplemente, no es amor) y la importancia de ser responsables e intentar ser hombres de provecho (cuando Charly le dice a sus amigos, que es necesario buscar un trabajo); una niña que sabe que existe gente interesada que se acerca a ti por dinero en vez de por amistad, amor o cariño; una niña que no entiende por qué juzgamos a los demás por su aparaciencia y sus circunstancias y les cerramos puertas negándoles una oportunidad; una niña que es consciente de la soledad y la invisibilidad en que viven inmersos los vagabundos; una niña que sabe que aunque el dinero no es lo más importante, es necesario y que cree que cuando todo está a punto de darse por perdido puede sucedernos algo que cambie nuestras vidas por completo (cuando les toca la lotería); una niña que sabe que todos merecemos ser perdonados porque todos estamos expuestos a cometer errores (aunque el cuento acaba diciendo que Charly perdonó a sus padres creo que realmente lo que quería poner era lo contrario: el último dibujo lo deja totalmente claro) y que sabe también que la gente que te quiere nunca te da la espalda; una niña que ya desde pequeña tiene inquitudes por viajar (con sólo once años, manda a Charly a Nueva York nada menos, jajaja..) y una niña que, inocente de ella, cree en los cuentos de hadas y el prícipe azul (que este caso, al ser un niño el protagonista, habla de una princesa rosa).

Me doy cuenta que, en el fondo, no dista demasiado de cómo ve las cosas la niña que ahora tiene 31 años...

Y a vosotros, ¿qué os han parecido mis primeros pinitos en el arte de escribir? jeje...

Safe Creative #1003225808818

23 comentarios:

Satie dijo...

Qué nivelazo, ya prometía la chica, ya.

Angie dijo...

SATIE:

¿En serio? jajajaja...

Un beso. Angie.

ipodgirl dijo...

Artista desde pequeñita! No sólo escribías sino que además ilustrabas las palabras con dibujos!! :)
Besotes!!!

Angie dijo...

IPODGIRL:

Sí,no era yo demasiado virtuosa del dibujo, jaja, pero están graciosos..

Hoy en día también sigo ilustrando mis escritos aunque busco las imágenes en internet (desistí de pintarlas, jeje).. Eso sí, siempre logro encontrar la imagen perfecta: la que transmite justo lo que quiero! :)

Besos. Angie.

Ħαррy єyєs dijo...

Me encantan los dibujos xD

Angie dijo...

HAPPY EYES:

:)

¿Y la historia? :P

Besos. Angie.

Mar dijo...

Me ha gustado mucho, ya que como bien dices el fondo de la historia es el mismo que perseguimos ahora, Amor verdadero, no Juzgar y ser mejores personas ayudando a quien nos necesita.

¿a ti te ha servido recordar? pues eso, felicidades!!

Besitossssss

Angie dijo...

MAR:

Sí, la verdad es que la historia, aunque infantil, tiene más fondo del que aparentemente parece..

Me alegro que te haya gustao,jeje..

Es curioso que he publicado cientos de cosas en el blog y ésta es una de la que más "vergüencilla" me daba, siento que es una de las veces que más he desnudado mi alma, qué cosas...

Besos. Angie.

Agata dijo...

Qué bonito Angie.Me has hecho sentir como otra niña.

LILIT dijo...

eso sí que es desempolvar el baúl de los recuerdos, tomayá!

pues busca busca mas, has mirado en esa caja cerrada que tienes desde enana? has mirado en el fondo del cajón?

apuesto a que sale alguno mas.

Angie dijo...

AGATA:

Jaja..! ¿Sabes por qué? Porque la niña que vive en Agata siempre está muy viva (afortunadamente!) :)

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LILIT:

Es que yo cuando desempolvo el baúl, lo desempolvo! jeje..

No sé yo si tendré alguna cosa más por ahí en algún cajón, porque con lo desastre que soy, seguro que se han perdido. Pero un día de estos buscaré más a ver si encuentro algo! Puede que haya algo en un viejo baúl (literal, lo del baúl) donde tengo guardadas cientos de cartas!

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MUCHOS BESOS PARA ESTOS DOS SOLES!
ANGIE.

S. dijo...

Qué barbaridad,qué imaginación,qué quéeeee todo jajajjaja
Siempre había un casamiento en los cuentos jajajja cómo ha cambiado la cosaaaa

Angie dijo...

S:

Sí, seguro que ahora Sam y Willy denunciaban a las dos chicas guapas e interesadas... jajajaja...

Besos. Angie.

Nadia dijo...

Toda una historia con sus ilustraciones. Vecina, para tener 6 años creo que ya apuntabas maneras!!

Que genial es cuando reaparece algo del pasado ;o)

Un beso!

esteban lob dijo...

Hola Angie:

Me ha encantado conocer tus aptitudes literarias y "gráficas" de niña.

Claro que entonces no pensaste que alguna vez el cuento recorrería el mundo desde un blog.

Un beso.

Maruri dijo...

Muy largo para mi intelecto, me quedo con los dibujos, jejeje...

Pintora no eres??

Angie dijo...

NADIA:

6 años no, tenía 11, vecina! :)

No siempre es genial que reaparezca algo de nuestro pasado, aunque en este caso sí que ha sido muy divertido, jejeje..

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ESTEBAN:

Me alegro! :)

En la vida se me hubiera podido ocurrir que este cuentecillo pudiera leerlo alguna vez un chileno por ejemplo! Y menos aún, veinte años después de haber sido escrito! ¿Qué será de nuestros escritos actuales dentro de 20 años? ¡Menuda incógnita, no?

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MARURI:

Anda, anda, no me seas vago, Maruri, que se lee en dos minutos! :P

En cuanto a mis dibujos... ¿Algo que objetarrrrrrrr? Mis dibujos son lo más! jajajaja.. (un día de estos te enseño alguno de los dibujos que hago ahora a ver qué te parecen..)

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BESOS A LOS TRES.
ANGIE.

Yandros dijo...

Que crack la Angie jaaaaaaajajaja
Lo que me deja atónito es tu relación con el alcohol, lo de la vomitera es mortal jajaja. Debe ser que veías las reuniones de los mayores cuando se toman los copazos y luego se encuentran mal. ¡Como se queda grabado todo en la mente de un niño! Y lo de las hojas de periódico es lo mismo; seguro que lo viste en alguna peli americana de los años ochenta, que siempre salían.
Yo de pequeño escribí un libro. Bueno un libro; 30 páginas creo que tenía, para un trabajo de Lengua en 8º de EGB. "El diamante sudafricano". En plan aventuras y al final también había casamiento jajajaj. Lo buscaré un día.
Claro que yo dibujos no hice. A mi me ponían sobresaliente por dibujar un oso cuando en realidad había querido dibujar un pato jajajaj
Abrazos

Garfio dijo...

Realmente la frase de los sueños del vagabundo es de antología. Y la historia está muy bien contada. Sin duda estaba usted ya en el buen camino.

Alfonso dijo...

No te tengo abandoná... es que sacaron mi plaza en oposición., se supone que el examen es en Sevilla entre Semana Santa y feria así que imagina como estoy ahora jjj, no tengo tiempo para nada... pero volveré a ser yo :-D

Angie dijo...

YANDROS:

Aysss, qué alegría verte, Yandritos!!! :)

A que con mi cuento te he dejado "con las patas colgando"? Es que ya lo dices tú: soy un crack...jajajajaja..!!

Lo del alcohol también me llamó la atención a mi cuando lo leí hace unos días, jaja.. No sé, debió quedárseme grabado también de verlo en alguna peli porque lo cierto es que no recuerdo yo ver a mayores bebiendo, en mi casa no bebe "naiden" salvo en las fiestas y celebraciones.

A ver si un día buscas el cuento ese que escribiste tú y nos deleitas con tu arte, que seguro que esa imaginación tan fantástica que tienes te venía desde pequeñajo! Lo que no me esperaba es que dijera que tu final también acababa en boda, jajaja!

PD: mi dibujo del borracho con los barriles es la leche, eh? jajaja..
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GARFIO:

Tan de antología que es de hace 20 años! :) Igual es hasta cierto eso de que "con el arte se nace", jaja.. aunuqe lo del "se hace" también tiene su qué... y menos mal porque si no no evolucionaríamos ni mejoraríamos nuestra capacidad narrativa, no?

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ALFONSO:

Hola!! Andaa, pues espero que te salga bien y te la lleves de calle!! Desde aquí te mando mis buenas vibraciones y ya sabes, si tienes un hueco para un cafelito/cervecita, no lo dudes! que la otra vez fue un intento fallido!

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BESOS A TODOS.
ANGIE.

Albino dijo...

Me parecio un relato lleno de imaginacion, pero a la vez de humanidad. Tiene un fondo en el que esta presente la comprension y unos conocimientos del ser humano que a los once años son un prodigio.
Yo a los once años solo sabía decir algunos tacos, pero a los 15 publiqué mi primer artículo, quer fue el paso inicial para el peridosimo, que jamas abandone.
Un beso y mi enhorabiena

Angie dijo...

ALBINO:

Entonces empecé por buen camino, no? lástima que con la edad no me he convertido en una escritora de prestigio, jajaja, bueno, al menos, de prestigio más allá de "El mundo de Angie"!

Besos. Angie.