19 junio 2013

Una Aventura Inolvidable...

Allá por el año 95, después de muchos meses de trabajo, esfuerzo y dedicación, una joven tímida llegaba a Cáceres con una mochila medio vacía de enseres, pero repleta de ganas e ilusión. 

Aquella ciudad maravillosa fue el punto de partida de una expedición única que fue, ha sido y sigue siendo, una fábrica de sueños bonitos para muchas personas que a buen seguro son unos cuantos privilegiados... 

Privilegiados por vivir cuarenta y cinco intensísimos días inolvidables.
Privilegiados por aprender a ser más independientes.
Privilegiados por visitar otros países, descubrir sus raíces, desde la perspectiva menos turística que jamás imaginaron. 
Privilegiados por aprender a compartir una chocolatina entre quince.
Privilegiados por conocer otras maneras de ver la vida, otras formas de pensar, otras culturas.
Privilegiados por aprender a valorar las comodidades.
Privilegiados por haber pasado una mágica noche de acampada en Machu Pichu, que jamás olvidarán.
Privilegiados por aprender que el mundo hay muchas más cosas que tu propio ombligo.
Privilegiados por establecer lazos con amigos de medio mundo que llegaron a convertirse en una gran familia.

¡Aquel día en  Cáceres fue el principio de la aventura más alucinante que aquella joven, que hoy tiene treinta y tantos ,ha vivido jamás...! 

Hoy hace 18 años que la Ruta Quetzal caló en lo más hondo de mi alma y mi corazón. 
Hoy hace 18 años que el "espíritu Quetzal" llegó a mi vida para quedarse para siempre. 

¡Por mucho que te cuenten, uno no puede imaginarlo si no lo ha vivido!