Hace año y medio aproximadamente, me compré una cámara digital de lo más apañada. Una Nikon. Durante todo este tiempo, ha sido fiel compañera de viaje, ayudándome a eternizar cientos de bellos lugares y mejores momentos, compartidos con mi gente, regalándo

El caso es que en el último viaje que hice, a la hermosa Granada, mi cámara de fotos sufrió un pequeño percance... Accidentalmente, se cayó al suelo y se le estropeó la lente. La encendías y se veía todo negro.
Nada más volver de Granada, la llevé al establecimiento donde la compré para mandarla al servicio técnico, pues aún estaba en garantía.
-Buenas tardes, vengo a traer la cámara, que se ha estropeado.
-¿Trae usted el ticket?
- Sí, aquí lo tengo.
- No se preocupe, señorita, en un mes y medio, a lo más tardar dos, estará arreglada.
Por supuesto, como no tenía ningún desperfecto externo ni nada que indicase que la cámara había volado por los aires, me lo callé de todas todas, argumentando que, simplemente, había dejado de funcionar, que no sabía qué le podía pasar. Hay que ser cuca de vez en cuando que si no...
Pues bien, esto fue a mediados de noviembre. Pasó la Navidad, y yo sin cámara. Estuve unos días en Almería, y yo sin cámara. Llegaron los carnavales y yo, cómo no, sin cámaras. Ya a finales de enero, cuando ya había pasado el mes y medio de rigor, empecé a llamar para ver qué me contaban de la cámara.
Al principio, yo diría que se pasaban la pelota un poco...
- Yo soy la Sta. Tere, encargada de la sección de fotografía, pero eso tiene que llamar usted a este número y hablar con la Sta. Mari Loli, que es la que lleva las cosas del servicio técnico.
- Bien, Sta. Tere, pues páseme con la Sta Mari Loli si es tan amable.
- Lo siento, pero no va a ser posible porque sólo está de 9’00 a 14’00 y ya son las 14’30. Llame usted mañana si no le importa. Disculpe.
- ¿de 9 a 2? Tócate las narices! – pensé yo...
Al día siguiente, consigo hablar con la tal Mari Loli, muy amable ella. Y me dice que se va a poner en contacto con el servicio técnico de Nikon y que, en cuanto tenga noticias, me llama por teléfono para ponerme al tanto.
Pasa un día, otro, otro.. y la Sta. Mari Loli que no me llama....
(“Me cago en tó, que los carnavales ya están a la vuelta de la esquina y voy a seguir sin cámara, ojú!...”)
Al final, vuelvo a llamar a ver qué pasa. Me paso la mañana entera intentando hablar con Mari Loli.
“Mari Loli de mi alma, dónde porras estás, hija mía! Que voy a tener que llamar a Lobatón para que me ayude a buscarte!” ¡Nada! Mari Loli comunica, o no está, o está haciendo croché, pero atendiendo el maldito teléfono no está desde luego....
“¡Gongggg, Gonggggg!” Mierda, las dos de la tarde! Eaaa, ya no pillo a Mari Loli hasta mañana! La madre que parió a Mari Loli...!”
Por fin, al día siguiente, consigo hablar con ella...
-Buenos días, soy Angela. Llamaba por una cámara de fotos que estaba pendiente de arreglar, a ver si ha podido averiguar algo.
- Ah, sí! Una Nikon, verdad?
- Sí, esa! Qué le han dicho?
- Pues mire, ya la he reclamado al servicio técnico. En un plazo de 15 días, me tienen que contestar y decirme si tiene arreglo o no. Y devolvérmela.
-¿15 días? Vaya tela! Bueno, esperaré, qué remedio... Total, si quitando los días que he tardado en localizarte, ya no queda tanto...
- No se preocupe que en cuanto pase el plazo, tendrá noticias mías.
Por supuesto, pasaron 15 días. Y 16. Y 17... Al que hizo 18, Angie en estado de cabreo considerable llama a la Sta. Loli. Vuelta a empezar...
La señorita Mari Loli no sabe o no contesta, como los encuestados... Perdí la cuenta de las veces que llamé y nadie cogía el teléfono.
A la tarde, decido llamar a la sección de Fotografía. Al menos, para ver si puedo hablar con la Sta. Tere (¿os acordáis? La encargada), y a ver si ella me puede ayudar.
-Buenas tardes, ¿qué desea?
- Hola. Mire usted, quería hablar con la Sta. Tere. Sería tan amable de pasarme con ella.
- Lo siento. Pero ya no está. Sale a las cuatro.
Me cago en la má, será posible que no voy a poder hablar nunca con quien quiero!! Yo también soy encargada y trabajo mañana y tarde porras! – Volví a pensar para mis adentros...
Le cuento por encima el asunto a la señorita y me dice que mejor será que me pase por el establecimiento para hablar en persona con la señorita Tere porque por teléfono me va a tener de un lado para otro y no me quieren hacer esperar (más todavía de lo que ya me tenéis, cabrones...?)
Respirando hondo, le digo que de acuerdo, que mañana iré. Y que por favor me diga hasta que hora estará la susodicha Sta. Tere, que no quiero darme el paseo en balde.
Al día siguiente, me acerco al establecimiento (que por cierto me pillaba a buen paseíto de mi casa, a unos 18 kilómetros). Iba con la escopeta bastante cargadita, pensando poner una hoja de reclamaciones al servicio técnico, al establecimiento, a la Sta Loli o a quien fuera si no me daban una solución. Por eso le pedía a mi padre que me acompañara, que como ha sido Inspector de Sanidad muchos años, se sabe manejar muy bien en estos cosas de las reclamaciones y tal.
Llego y busco a la Sta. Tere. Le cuento toda la papeleta. Le digo que llevo intentando localizar a la dichosa Mari Loli unos cuantos días. Que ya ha pasado el plazo que me dijeron. Que son unos informales, que quedaron en llamarme y han pasado del tema. Que pienso poner una reclamación al servicio técnico o a ellos, o a los dos si hace falta, pero que yo quiero una solución ya, que quiero mi cámara. Que ya han pasado casi tres meses y aquí la única fastidiada soy yo.
He de reconocer que, a partir de ese momento, la Sta. Tere, que no estaba al tanto porque era competencia de la Sta. Mari Loli, se portó. Se comprometió a darme una solución. Que iba a llamar al día siguiente (porque ya eran más de las dos de la tarde y ¡sorpresa! el servicio técnico de Nikon tampoco trabaja por la tarde...) y que me llamaba sobre la marcha.
Efectivamente, al día siguiente me llamó por teléfono. Y me dijo que en Nikon le habían dicho que la cámara ya estaba arreglada y que sólo faltaba mandarla para Sevilla. Que en unos días la recibirían.
“¡Bien, por fin voy a tener mi cámara!”
pues qué va, qué va...
A la semana siguiente, viendo que la Sta. Tere no me llamaba, volví a llamar yo.
- Sta. Tere, soy Angela (yo creo que de tanto llamar, ya me conocían todos los de la sección, jajaja...). Qué pasa con mi cámara...
- Justamente iba a llamarla ahora (oggg, qué casualidad, me he adelantado! Ves tú, eso no me lo creí, pero bueno...) para decirle que hemos reclamado una vez más la cámara y no nos contestan. Así que como yo le prometí una solución si ellos no nos la daban a nosotros, puede usted pasarse por aquí para llevarse una cámara de fotos igual que la suya si quedara en almacén, o bien, le devolvemos el dinero.
- Gracias, esta tarde me pasaré sin falta. Por supuesto. ¿Habrá algún problema con que usted ya no esté cuando vaya? Porque yo no voy a poder ir antes de las cuatro.
- No se preocupe, que yo lo voy a dejar avisado a mi compañera de la tarde para que no haya ningún problema. Disculpe las molestias. Buenas tardes.
- Buenas tardes.
Rauda y veloz, esa misma tarde, preparé todos los accesorios; hasta los llevé en la caja que, casualmente, aún conservaba. Y allí que me presenté, antes de que se arrepintieran de devolverme el dinero.
Llegué al mostrador. Le comenté el tema a la señorita que estaba allí y sin problemas. Me lo preparó todo, y en atención al cliente me devolvieron el dinero. 240 euros. Ea! Por fin se solucionó! Claro que ahora estoy sin cámara...
No problem, Angie. De allí, me fui directamente a El Corte Ingles que será más caro, pero hay que reconocer que como el servicio que te prestan ellos, nadie... En eso son los mejores. No te ponen pegas nunca, y responden perfectamente cuando tienes algún problema.
“¿Cuál me compro? Que hay cientos! Ufff, con lo indecisa que yo soy, por Dios!. Bueno, Nikon seguro que no, claro! Que el servicio técnico es de lo peor!”. Una Nikon, “ni-kon-vales-descuento-del-90%-de-rebajas-vamos!

Me compré una Casio EX-S10, último modelo, la más moderna que tenían, de las características que yo la quería. La cámara desde luego, es una virguería! Tiene 10.1 megapixeles, un montón de funciones y es extraplana ( más que las compresas, vamos, jajaja...).
Así que, al final, he estado disfrutando de una buena cámara, al año y medio, me han devuelto el dinero íntegro y me he comprado una cámara nueva que tiene el doble de megapíxeles, más pequeñita y, en definitiva, más moderna. ¡Y lo mejor es que, como estamos en rebajas, la cámara tenía un 15% de descuento y hasta me han sobrado 4 ó 5 euros del dinero que me devolvieron! Y eso que hasta le compré una fundita...
Madre mía, que me has costado más sudores que un parto, cámarita de mis entretelas! Jajaja. Pero al final, aunque me he pasado tres meses desaviada, ya tengo cámara, y encima nueva y mejor que la que tenía! Esto te deja con la sensación de que ha merecido la pena. Esto es otro pequeño placer, como el de la chocolaterapia, jajaja...
Y ésta es la primera de muchas fotos que harás...
Por una vez, salí ganando sin morir en el intento...