13 marzo 2007

¡Se busca Anécdota...!



Hola a todos!! Bueno, bueno, atendiendo a las repetidas peticiones de mi querida loca carnavalera, he decidido volver a hacer un concurso, o cuanto menos, un intercambio de experiencias. En esta ocasión, se trata de elegir la anécdota más divertida. ¿Quién en su vida no ha pasado por una situación desternillante (en la que, como decía el amigo Bugman en uno de sus posts, uno se ríe tan fuerte que se rompe las ternillas), por una situación en la que creyó morir de vergüenza o por una situación que, de no haberla vivido en carnes propias, no la hubiera creído en la vida? El premio está aún por decidir; mejor, así le damos un toque de sorpresa a esto! jejeje.. Eso sí, a buen seguro, será del agrado de agraciado!!




Pues nada, de momento, y a la espera ilusionada de que os atraiga la idea de compartir conmigo y todos los lectores de mi humilde blog, vuestras más dispares anécdotas, os dejo yo una anécdota totalmente verídica, como decía el genial Paco Gandía, que me sucedió a mi en mis años de Universidad (de los que no hace tanto tiempo, hombre, que aún soy jovenzuela! jejejeje).... y que fue motivo de cachondeo en mi pandilla durante un tiempecito curioso... jajaja! En realidad, me da un poco de corte contarla, jajaja pero dado que mis amigos se "jartaron" de reír cuando se la conté, la compartiré con mis queridos y fieles lectores.




" Una veraniega mañana, como cada día durante el mes de exámenes, me disponía a acudir a la sala de estudio de mi facultad para intentar estudiar un poco. Aunque con más pocas ganas de estudiar que de tirarme una tarde entera haciendo limpieza de armarios, allá que iba yo con mi tocho de apuntes en ristre, mis libros y mis legislaciones, concienciada para entrar en la "sala de torturas". En la puerta de la biblioteca un cartel colgado que decía: SILENCIO, zona de estudio. Cierren la puerta lentamente. Y allá que voy yo a entrar y se me ocurre la brillante y, en principio, banal e inocente idea, de cerrar la puerta de espaldas, con la mano que me quedaba libre (y, por tanto, sin mirar qué estaba cerrando; enseguida sabrán el porqué de este pequeño inciso...). Y cuál fue mi sorpresa cuando, de repente, advierto que el pomo de la puerta no parecía tener forma de pomo precisamente.... y pensé para mis adentros.... "aysss, Dios mío, mmmmm... pero si estoy no es el pomo! si esto es.... :S!!!" Sí, señores, rápidamente me volví y, aunque quité la mano lo más rápido que me fue posible, al darme la vuelta comprobé que, por decirlo diplomáticamente, mi mano había acabado en cierta parte noble del cuerpo humano masculino; vamos, que le había cogido los huevos al chaval que venía detrás mía (bastante cerca, por lo que se ve... jajajaja)!!! Yo no sabía dónde meterme! qué vergüenza, jajaja! le pedí disculpas más colorá que un tomate y con cara compungida me dijo, "nooo, nada, nada..!"; seguramente él pasó más vergüenza que yo, o no, quién sabe, jajajaja... Me fui rápidamente a sentarme pero, tardé un pispás en tener que salirme de la biblioteca a reirmeeee con un amigo que me estaba esperando en la mesa y que lo había visto todo. Cuando se lo conté a mis pandillita, se partían de risa, y la verdad es que no es para menos, porque la situación fue bastante cómica. El pobre chaval se tiró un tiempo que cada vez que me cruzaba con él, apartaba la vista... jajaja...!" En fin, cosas que pasan cuando una se va a estudiar a la bibliotecaaaaa...! La culpa la tiene el que puso el cartel de "cierren la puerta lentamente"...jajajaja.




Ea, listo! ahora... Os tocaa vosotros! A ver qué tal resulta!!!!


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12 comentarios:

Anónimo dijo...

Voy a contar una anécdota, verídica como la vida misma, que me ocurrió hace algunos años, actuando como Inspector de Sanidad;

Sucedió que tenia que hacer un Informe Sanitario sobre una Sauna-Gimnasio.

Era una época en que los burdeles se camuflaban en negocios mas o menos normales: Bares, Pensiones, Gimnasios, etc, y en este caso, el negocio que pretendía obtener la Licencia Municipal de Actividades, claramente, como se comprobó en la Inspección, se trataba de un burdel.

Pues bien, para que el titular pudiera obtener Licencia Municipal, aportando el oportuno Informe Sanitario, me llego a mi despacho, el correspondiente Oficio, acompañado de la Solicitud del Titular de la Actividad, y el Proyecto Técnico correspondiente, en el que constaban los detalles de la instalación.

Tras la valoración de la documentación aportada, procedo a efectuar una visita de Inspección, para lo cual, como es lógico, me persono en la dirección, y me encuentro que en los bajos comerciales de un bloque de viviendas habían efectuado obras para adecuar el local al uso pretendido, y a tal efecto habían levantado un cerramiento del muro exterior, dejando hacia la calle, solo una puerta y los correspondientes carteles de anuncio, en el que destacaba un luminoso que ponía con letras de neón de colores, GIMNASIO-SAUNA y el nombre del Establecimiento que no hace al caso reproducir.

Yo en aquella época, aun joven, pero ya de cierta edad, portando un maletín, tipo portafolios, de cuero, bien trajeado, como corresponde a un respetable Inspector de Sanidad, llame al timbre, ... , oigo unos pasos de taconeos que avanzaban acercándose a la puerta por el interior, y me abre la puerta una sonriente joven, rubia con la melena suelta, muy maquillada, ligera de ropa, con un chaleco de color vivo, muy escotado y ajustado, falda corta que dejaban al descubierto unas largas piernas, y zapatos de tacones altos, que ofrecía pocas dudas sobre sus cualidades profesionales.

Viéndome en la puerta, me miró, y sonriéndome con picardía, y con una entonación afrancesada, me preguntó:

¿ Que va a ser guapo?.

A lo que yo contesté, aguantándome la risa, con la máxima seriedad posible en dicho trance:

Pues va a ser una Inspección de Sanidad.

Angie dijo...

jajajajajaja! menudo chasco se llevaría la muchachita... jajaja! se ganaría una bronca del jefe y todo, la pobre! jajaja. Buena anécdota, querido Anónimo, a ver con qué otras nos encontramos! ;-))) Suerte!

Saludos.

paco dijo...

Bueno, como lo prometido es deuda ahí va la mía.

Todavía tengo el recuerdo borroso porque todo pasó tan deprisa que cuando me di cuenta todo se había ido de madre. Como tu sabes me dedico a la radio y ahí si que pasan anécdotas, pero del estilo de la que te cuento, sólo puede pasar en mi entrañable, añorada y querida "Onda Carmona".

Recuerdo que un compañero estaba "quebrado" o sea que tenía uno de sus testículos del tamaño de una bola de villar. No daré nombres lógicamente para salvaguardar la intimidad del protagonista, pero os juro por lo mas sagrado que no exagero nada de nada... del tamaño de una bola de villar.

Ahora os pongo en situación. Emisión de "programa libre", esto es radio fórmula, o sea presentar temas musicales, pero con un toque distendido puesto que estabamos en el estudio tres compañeros.

Aparece el tercer compi en cuestión aquejandose de su dolencia, lo cual el resto nos tomamos como una exageración.

Enciendo la lucecita roja de "EN EL AIRE" cuando a nuestro amigo le da por bajar su pantalón de chándal gris (no se me olvidará en la vida) y mostrarnos ese gran prodigio de la naturaleza.

Los oyentes que en ese momento estuvieran sintonizándolos solo oirían el principio de una cancion.. mis palabras "Este tema que suena ahoraa..." unos segundos de silencio con la canción de fondo.. y unas carcajadas atroces...

Cierro micros y subo la música... y lo siguiente que recuerdo es a uno de mis compañeros llorando de la risa, y a otro tirado en el suelo revolcandose, mientras yo miraba atónito como nuestro "guevoman" se ataba el cordón del chandal.

Lógicamente nadie supo lo que pasó aquel día...

Espero que os haya gustado porque son momentos entrañables que guardo de aquella emisora que dirigí.. y con elementos como esos ya me diréis si era o no dificil lidiar.

Un besito, Angie.
Trato cumplido.
;)

Angie dijo...

PACO: jajaja, "güevoman".. qué arte! jajaja! No me cabe la menor duda de que sería divertidísimo poder ver y oír las cosas que pasan en la radio a micrófono cerrado! seguro que sería de lo más entretenido, jajaja!

Un besote, Paco!

David dijo...

Recuerdo una navidad lo que nos reimos en la mesa cuando estando comiendo unos dulces en la mesa, mi cuñao el cazador, de lo bruto que es, nos contaba que un día de cacería estaban llegando a una parcela donde el portero siempre los recibía y hablaban un poco con él. Como los cazadores son tan bestias y no tienen días concretos para ir o dejar de ir (algunos, y creedme por experiencia, van hasta lloviendo a chuzos) pues se encajaron el día después de navidad, el 26. Recuerdo con esa voz tan profunda y cerrada que tienen las personas bastas de lenguaje nos decía que ese día, el 26, no se encontraba aquél señor en la puerta. Pensaron que al ser día posterior a festivo estaría aún descansando o simplemente era fiesta para él. No lo sabían. Pues días despúes, cuando regresaron, les informaron y nos lo cuenta así: "cuando fuimo otra vé a cazá, nos dize er de la puerta que estaba dencargao: Cucháa, que er Manué no a venío a trabajá porque la dao un cólico, que za zampao una caha de mantecao enterita en navidá y no podía cagarla. Azín quel animalito cazi se nos va. Oojú".
Creedme, en reunión familiar, y con ese acento tan refinado, nos partimos del culo literalmente.

Angie dijo...

DAVID: jajajaja... buena historia, sí señor! jajaja, además, no te lo vas a creer pero me resulta de lo más familiar... mi hermano cuando era pequeño le dio un día por zamparse también una caja de polvorones y, claro, ar tío le dio un empacho que aún se acuerda, jajajaja. pero eso sí, le gustan tanto que a pesar de todo, no los aborreció y le siguen encantando.

Kotinussa dijo...

Ayyy, me gustaría tener una anécdota así para contar, pero que va. Me he reído mucho.

Angie dijo...

jejeje, bueno, seguro que alguna vez te ha pasado algo cuanto menos gracioso aunque ahora no te acuerdes, jejeje, pero no te preocupes, con que te hayas reído un rato con nuestras anécdotas es suficiente, :D, eso era lo que pretendía con este post, echar un ratito agradable! :D

Muchos besitos!Angie

La Loca Carnavalera dijo...

jaja ,ay omá a mi tp se me ocurre ninguna pa contar...(pa contar eh)jajajaja....

Pensaré un poco más que seguro que al final recuerdo alguna.

Besitos

Angie dijo...

Loki,NO PUEDO CREERME que no tengas más de una anécdota (q se pueda contar, como tú dices.. jaja)!!! pero... si a ti te pasa de tó!!! jajajaja.. Piensa un poco, no me seas vagui... jajaja! además... después de la "caló" que me diste pa que hiciera otro concurso ahora no vas a participar?.. no vale!!! jajaja

Venga!ahora que no está tu compi y estas tranquila... ! jajaja! o si esta, pues así aprovechas y estas un rato sin echarle cuenta.. jajaj!

Besitos!

Angie dijo...

y digo yo... qué risueña estoy yo hoy, no? :DDDD

La Loca Carnavalera dijo...

Yo tb tengo un día genial.

Besitos mañan escribiré algo. :D